martes, 18 de septiembre de 2018

Nuevo y lujoso Palacio de Evo Morales

El presidente de Bolivia, Evo Morales, estreno en agosto de este año una nueva sede de gobierno en reemplazo del decimonónico Palacio Quemado, bajo un marcado simbolismo político y en medio de ácidas críticas por el millonario costo del edificio de 120 metros de altura. A espaldas de la antigua casa presidencial fue levantada, en la plaza de Armas, la mole de 29 pisos, construida a un costo oficial de 34,4 millones de dólares, aunque la prensa local estima que superaría los 40 millones más gastos de equipamiento.
El viejo palacio está en el lugar donde los españoles instalaron el primer Cabildo en La Paz. Tras la independencia de Bolivia en 1825, pasó a ser el despacho presidencial. En 1875, durante una revuelta contra el presidente Tomás Frías, fue saqueado e incendiado por lo que se le dio el nombre de "Palacio Quemado".
Este colosal edificio es visible desde casi todos los ángulos de la ciudad, incluye tres sótanos y un helipuerto en la azotea. El gobierno ha dispuesto, cuando cae la noche, el despliegue de luces multicolores en los últimos pisos. Internamente, según ha trascendido en la prensa, cuenta con muchas comodidades: oficinas para la vicepresidencia y algunos ministerios, salas de reuniones y varios auditorios con capacidad de más de mil personas para conferencias y presentaciones. Dispone de siete ascensores de última generación, de los cuales uno será de uso exclusivo del presidente. La planta 13 se destinará a las reuniones del gabinete.
Dos pisos están reservados para el uso exclusivo del jefe de Estado. En la planta 23 está el área de trabajo del mandatario con un despacho, más dos oficinas y tres salas de reuniones, llamadas Illimani, Lago Titicaca y Salar de Uyuni, en honor a tres destinos naturales del país. En la planta 24 se halla una suite presidencial de 1.068 metros cuadrados, según planos revelados tiempo atrás por el diario Página Siete. Incluiría sauna, jacuzzi, sala de masajes, sala de lectura y un gimnasio.
El oficialismo ha bautizado al edificio como la "Casa Grande del Pueblo". Insiste que será el lugar de los sectores de la población que encumbraron en 2006 a Evo Morales al poder: indígenas, campesinos, trabajadores y ciudadanos pobres.
El gobierno buscó que el nuevo palacio fuera visiblemente el más alto de la ciudad, como símbolo de 12 años en el poder del líder indígena. De discurso izquierdista y antiestadounidense, el gobierno de Evo Morales busca desmontar en el imaginario colectivo al país construido por la élite local, a la que acusa de expoliar la riqueza. 
El nuevo edificio incluye un sauna, un jacuzzi, una sala de masajes, sala de lectura y un gimnasio, lo que ha provocado largas críticas de la oposición. "Presidente, no somos tontos, esto no es una casa, es un Palacio, y no es del pueblo, es de usted. Las cosas como son", protestó el líder opositor Samuel Doria Medina, a través de las redes.

Fuentes: AFP y http://www.emol.com

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