sábado, 20 de febrero de 2016

Papa Francisco y líder ortodoxo ruso firmaron histórico acuerdo

La reunión que sostuvieron en La Habana, Cuba, el Papa Francisco y el Patriarca de Moscú y de toda Rusia, Kirill, fue definida por ambos primados como un encuentro entre hermanos. El encuentro culminó con la firma de una histórica Declaración Conjunta, tras una reunión de dos horas en el Salón de Protocolo de la Terminal 1, del Aeropuerto Internacional José Martí. El patriarca Kirill compartió el criterio del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, y lo agasajó con una copia del cuadro de Nuestra señora de Kazán, principal ícono venerado en la ortodoxia rusa, a su vez el Papa Francisco obsequió al Patriarca un relicario de San Cirilo y un cáliz. 
El Papa Francisco afirmó que coincidió con el patriarca Kiril en que “la unidad se hace caminando”, según dijo en un breve discurso tras la histórica reunión que mantuvo en La Habana con el líder de la Iglesia ortodoxa. “Hablamos de nuestras iglesias. Coincidimos en que la unidad se hace caminando”, dijo el pontífice católico, tras la firma de una declaración conjunta con Kiril. El Papa Francisco indicó que su encuentro con el patriarca ortodoxo ha finalizado con “una serie de iniciativas” que considera “viables y posibles de realizar” y agradeció la “humildad fraterna” de Kiril y sus buenos deseos de unidad. El Papa Francisco hizo extensivos sus agradecimientos a Cuba, “al gran pueblo cubano y a su presidente aquí presente. Agradezco su disponibilidad activa”, dijo el papa ante Raúl Castro que asistió al acto de la firma de la declaración conjunta. “Si sigue así, Cuba será la capital de la unidad”, añadió el Papa Francisco. Él y el patriarca Kiril conversaron durante unas dos horas en un salón de protocolo del Aeropuerto de La Habana, que fue el escenario de su histórica reunión, por ser la primera entre los máximos líderes de las iglesias católica y ortodoxa desde el Gran Cisma de Oriente y Occidente del año 1054. 
Por su parte, el patriarca ruso Kiril afirmó que la reunión con el Papa Francisco permitió “entender y sentir” la posición del otro y que ambos estuvieron de acuerdo en la posibilidad de que católicos y ortodoxos cooperen en la defensa del cristianismo. “Los resultados de la conversación permiten asegurar que actualmente las dos iglesias pueden cooperar defendiendo a los cristianos de todo el mundo”, señaló el patriarca de la Iglesia ortodoxa Rusa tras su encuentro histórico con el Papa Francisco. El patriarca ruso indicó que ambos conversaron “con pleno sentido de la responsabilidad y la intención de “trabajar conjuntamente” para poner fin a las guerras y “para que la vida humana se respete en todo el mundo”. “Y para que se fortalezcan las bases de la moral personal, familiar y social, y que a través de la participación de la Iglesia en la vida de la sociedad humana moderna, se glorifique el nombre de nuestro señor Jesucristo y nuestro Espíritu Santo”. 
Tras una reunión, el Papa Francisco y el patriarca ruso de la iglesia ortodoxa Kirill firmaron un acuerdo para evitar enfrentamiento entre ambas iglesias. Aunque la reunión de La Habana ha sido considerada en algunos círculos católicos como un importante avance ecuménico, Francisco también ha sido objeto de críticas por permitir, ser utilizado por un Kremlin deseoso de ganar terreno político entre los cristianos ortodoxos y en la escena mundial en momentos en que Rusia está cada vez más aislada de Occidente. El Vaticano espera que dicho encuentro mejore las relaciones con otras iglesias ortodoxas y estimule los avances en el diálogo sobre las diferencias teológicas que han dividido al cristianismo del Oriente y el Occidente desde el Gran Cisma de 1054. Sin embargo, los observadores ortodoxos creen que la disposición de Kirill de reunirse finalmente con el Papa tiene menos que ver con cualquier deseo nuevo de acercamiento ecuménico y más con un deseo de la iglesia ortodoxa por mejorar su imagen en un momento en que Rusia es criticada por Occidente por sus acciones militares en Siria y Ucrania. Kirill, un consejero espiritual del presidente ruso Vladimir Putin, dirige la más poderosa de las 14 iglesias ortodoxas independientes que se reunirán durante el tercer trimestre en Grecia para el primer sínodo panortodoxo en siglos.