lunes, 4 de noviembre de 2013

Historia del espionaje internacional

El general chino Sun Tzu, famoso por su libro "El arte de la guerra", escribió: "Los dirigentes brillantes y los buenos generales que sean capaces de conseguir agentes inteligentes como espías asegurarán grandes logros". Robar cartas, interceptar comunicaciones, escuchas clandestinas: he aquí algunos ejemplos de espionaje a lo largo de la historia, algunos brillantemente ejecutados, otros, no tanto. 
En la antigua Roma, los principales políticos tenían su propia red de vigilancia, la cual les proveía información acerca de las intrigas en las distintas escalas del poder en el imperio. El famoso orador Cicerón se quejaba frecuentemente de que sus cartas eran interceptadas. Una gran red de espionaje no salvó a Julio César de ser asesinado. "No puedo encontrar un mensajero leal", le escribió a su amigo Ático. "Son muy pocos los que son capaces de llevar una carta sin caer en la tentación de leerla". Julio César también construyó una red de espionaje que lo tenía al tanto de los complots en su contra. De hecho, es posible que él supiera acerca de la conspiración en el Senado que acabó con su vida. Muchas veces, ni siquiera la mejor red de espionaje puede detener un cuchillo.
En la Edad Media, la Iglesia Católica tenía mucho más poder que algunos gobernantes. Y, por supuesto, una poderosa red de vigilancia. El obispo francés Bernard Gui fue un escritor notable y uno de los arquitectos de la Inquisición durante los siglos XII y XIV. Durante 15 años, Gui sirvió como jefe de inquisidores en Toulouse, donde juzgó a por lo menos 900 personas por herejía. Como escritor detalló en el libro "La conducta de la Inquisición dentro de la depravación de la herejía", de 1324, la forma en que se identificaba, interrogaba y castigaba a los herejes. 
La corte de Isabel I fue un campo fértil de intrigas y el trabajo de Francis Walsingham fue el de tener a la monarca un paso adelante de sus adversarios. En mayo de 1582, Walsingham logró interceptar correspondencia del embajador de España en Inglaterra, Bernardino de Mendoza, en la que se describía una conspiración para invadir la isla e instalar en el trono a María, la reina de Escocia. Mientras María estaba confinada en Chartley Manor, Walsingham logró una manera de probar lo que ya sabía, pero sin ponerse en evidencia. Le hizo creer a María que tenía una correspondencia secreta con sus aliados a través de cartas que él mismo escribía y le hacía llegar escondidas en un barril de cerveza. De ese modo, Walsingham logró obtener la evidencia de que María estaba conspirando para asesinar a Isabel I y provocar una rebelión. La reina de Escocia fue juzgada y sentenciada a muerte. 
Durante la Revolución Francesa, Maximiliano Robespierre y sus colaboradores vigilaban con atención a la gente y reprimían con violencia cualquier disidencia interna. En 1793, el gobierno revolucionario estableció 12 "comités de vigilancia" por todo el país. Estos comités estaban autorizados para identificar, monitorear y arrestar a cualquier sospechoso, ya fuera un antiguo noble, un extranjero, un francés que hubiera llegado hacía poco al país, funcionarios públicos suspendidos y muchos más. Los historiadores calculan que al menos medio millón de personas en Francia fueron objetivos de los comités de vigilancia, que fueron bastante crueles en algunos pequeños poblados del país. 
Detrás de la Cortina de Hierro durante la denominada Guerra Fría, la vigilancia de la población fue parte de la vida diaria. En ninguna parte se notó más que en Alemania Oriental. Durante 40 años, el servicio de inteligencia del ministerio de Seguridad (conocido como la Stasi, por su abreviatura en alemán) monitoreó y registró las actividades de sus ciudadanos, usándola para sofocar revueltas y posibles disidencias. Por el tiempo de la caída del muro de Berlín, la Stasi tenía 91.000 efectivos con una red de informantes cercana a las 200.000 personas. Alemania Oriental utilizaba tecnología moderna junto a una enorme cantidad de personal para expandir el espionaje del gobierno a una escala nunca antes vista.

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