miércoles, 31 de julio de 2013

Brasil: Mensajes del Papa Francisco

A continuación, un resumen de los seis mensajes que quedaron de la visita del Papa Francisco a Río de Janeiro en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) cristiana católica, que cerró el domingo 28 con una misa en la playa de Copacabana ante tres millones de jóvenes.
Ser revolucionarios e ir contracorriente, el énfasis del papa Francisco en la labor pastoral de la Iglesia fue fuerte y aludió a la necesidad de que los jóvenes hagan "lío", como dijo el jueves 25 ante centenares de fieles argentinos la Catedral Metropolitana de Río. El pontífice reiteró el sábado esas palabras casi en forma textual y el domingo pidió a los voluntarios que ayudaron a organizar la JMJ "que sean revolucionarios, que vayan contracorriente". Salir a las calles para marcar presencia fue precisamente lo que Francisco procuró hacer en Brasil, por ejemplo al recorrer una favela de Río, visitar un hospital que atiende a adictos a las drogas y recorrer varios trayectos en un papamóvil abierto.
Autocritica, durante su semana en Brasil, el papa dirigió varias críticas a la Iglesia Cristiana Católica, una de ellas el sábado durante un almuerzo con cardenales de Brasil y obispos de la región. El domingo, al reunirse con obispos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam), Francisco les advirtió sobre la "psicología de príncipes" y contra la ideologización del mensaje, "desde el liberalismo del mercado hasta la categorización marxista".
Critica a los políticos, el Papa Francisco critico desde su punto de vista ético problemas como el egoísmo y la corrupción, como hizo el jueves en la favela de Varginha. Francisco habló el sábado de la exigencia de una "rehabilitación de la política" y en una vigía en Copacabana se refirió a los jóvenes de todo el mundo que salieron a las calles a "expresar el deseo de una civilización más justa y fraterna". Les pidió: "No dejen que otros sean los protagonistas del cambio: ustedes son los que tienen el futuro".
Renovación Católica, en la entrevista con Globo, el Papa dijo desconocer las causas y los porcentajes de pérdida de católicos en Brasil, sostuvo que puede deberse a la "falta de cercanía" de la Iglesia con la gente y la "falta de sacerdotes". En la misa en Copacabana, fue evidente la presencia de miembros del Movimiento de Renovación Carismática, con curas que cantaron sobre el escenario. Esto sugiere que el papa ve con buenos ojos esta vertiente de la Iglesia, que muchos creen importante para competir con los evangélicos. Continuismo social, pese al estilo simple del papa y a su insistencia en cambiar las prioridades de la Iglesia, una frase suya al visitar el miércoles un hospital de Río que atiende drogadictos mostró que en cuestiones sociales puede seguir la línea de los papas anteriores. El domingo, ante los obispos de la Celam, el papa aludió además a las ideas de que se casen los curas, se ordenen las monjas o comulguen los divorciados, que atribuyó a "católicos ilustrados" y descartó que puedan ir al problema de fondo.
Homosexualidad y fe, el Papa luego de su visita a Brasil, en su vuelo de regreso a Roma dio una conferencia de prensa para los periodistas que lo acompañaban en el avión. Allí dijo que los homosexuales no deben ser juzgados ni marginados y que deben ser integrados en la sociedad. El Pontífice, sin embargo, se mostró crítico del "lobby gay", ante la pregunta de si hay grupos de presión operando en el Vaticano en apoyo de los homosexuales. Su antecesor, Benedicto XVI, había firmado en 2005 un documento en el que decía que los hombres con profundas tendencias homosexuales no debían ser sacerdotes. Ahora, el papa Francisco mostró una postura mucho más conciliadora, al señalar que los integrantes del clero que sean gay deben ser perdonados.