miércoles, 9 de noviembre de 2011

Indignados internacional

Los indignados se iniciaron con las revoluciones y protestas en el mundo árabe entre el 2010 y 2011, denominadas por distintos medios como la revolución democrática árabe o la primavera árabe, consisten en una serie de alzamientos populares en los países árabes, principalmente del norte de África y Siria, calificados como revolución por la prensa internacional, que comenzó con la revolución tunecina, cuya fecha de inicio suele tomarse en la inmolación del joven de 26 años Mohamed Bouazizi. Son unas revueltas sin precedentes en el mundo árabe, ya que si bien en la historia de éste ha habido numerosas revoluciones laicas y republicanas, hasta ahora éstas se habían caracterizado por nacer a partir de golpes de Estado militares y dar paso a gobiernos en cierta medida autoritarios con o sin apoyo popular, en tanto que los acontecimientos actuales se caracterizan por un reclamo democrático, y de una mejora sustancial de las condiciones de vida. Por la naturaleza de sus protestas (libertades democráticas, cambios políticos, económicos y sociales), estas manifestaciones masivas empiezan a ser comparadas con las revoluciones de 1830, las de 1848 y las revoluciones en Europa del Este a partir de la caída del muro de Berlín en 1989. Hasta ahora han terminado con la caída regímenes dictatoriales, pero en algunos países árabes como Irán estas pueden terminar en una guerra civil nuclear debido a su capacidad bélica.
En Europa y Estados Unidos se vive un malestar general debido al desempleo, pérdida de casas propias, deudas estatales, alarmante y creciente desigualdad económica, recortes en los servicios sociales, deterioro de las infraestructuras tales como calles, carreteras, puentes, edificios públicos, parques, etc. Se culpa al sistema financiero, o a los políticos, o a “los ricos,” o a las corporaciones internacionales, o a todos ellos. La indignación de los que se encuentran sin trabajo después de haber estudiado con dedicación para formarse y haber trabajado concienzudamente en sus últimos empleos. Muchos jóvenes, inspirados por “la primavera árabe,” ahora en las calles protestan, exigiendo una solución rápida a la crisis. Este año en Roma ha habido violencia. No así en España, pero los “acampados” han causado millones en pérdidas a los negocios y profesionales de los recintos tomados, lo que menos necesita ahora el país. Ha habido violencia en algunas ciudades de los Estados Unidos, pero no en Wall Street, perjudicando los negocios y la tranquilidad de algunas ciudades. Los manifestantes no tienen un plan claro de soluciones, ya que muchos de ellos son desempleados de distintos sectores de la alicaída economía norteamericana. Aunque algunos piden un cambio en el sistema económico de Estados Unidos, pidiendo imitar a la desaparecida Unión Soviética.
El movimiento de los indignados ha globalizado la protesta social y el hartazgo ante un modelo de depredación social, de abuso y de consumo cuyo control está reservado a una elite violenta e impune. Las protestas que sacaron a la calle a decenas de miles de personas en el mundo vienen a darle cuerpo a una corriente moral y política cuyos precursores llevan años proponiendo modelos alternativos al sistema capitalista…aunque esto es poco probable que lo logre. Ya que el capitalismo ha evolucionado, tanto China como Rusia han creado su propio tipo de capitalismo. El capitalismo como tal fomenta las libertades sociales como la de expresión y de los medios de comunicación, cosa que no sucedió con la desaparecida Unión Soviética y actualmente con el bloque ALBA chavista.