martes, 22 de marzo de 2011

Guerra civil Libia

La guerra civil libia, se inicio con una serie de enfrentamientos ocurridos en ese país a partir de febrero de este año entre el gobierno de Muamar el Gadafi y sus opositores, en el contexto de las protestas del mundo árabe de este año. Recientemente intervinieron una alianza de países amparados en una resolución de las Naciones Unidas (ONU), a raíz de que se confirmase las masacres cometidas por el gobierno de Gadafi para recuperar el control de la zona rebeldes libias y que estaban atentando contra los derechos humanos de los libios que vivían en zonas controladas por los rebeldes.
Las primeras manifestaciones comenzaron el 15 de febrero de este año cuando los seguidores del ex-primer ministro ahorcaron a dos policías, y con demandas de reformas políticas y económicas hacia el gobierno de Gadafi, que llevaba 41 años en el poder. Las manifestaciones fueron creciendo en magnitud siendo reprimidas fuertemente por el gobierno y la policía secreta, alcanzando en pocos días más de una decena de manifestantes asesinados en enfrentamientos. Las protestas, ante la intransigencia gubernamental y la brutal represión, degeneraron en una revuelta que se extendió rápidamente por la Cirenaica, la parte oriental de Libia, tradicionalmente hostil a Gadafi. Gran parte del ejército en esta zona se unió a los opositores, mientras los leales al régimen abandonaron las armas y los cuarteles. Pese a las barreras impuestas por el gobierno en las comunicaciones, diversos medios internacionales informaron presuntas maniobras de represión extrema, incluyendo bombardeos indiscriminados en las ciudades por parte de la fuerza aérea. La zona occidental de Libia también comenzó a caer bajo el control de los opositores a Gadafi, quedando Trípoli, la capital de Libia, rodeada de ciudades controladas por los manifestantes hacia fines de febrero. La cercanía de los opositores hizo que las fuerzas leales al régimen lanzaran una serie de ataques contra estas ciudades para recuperarlas, causando numerosas bajas incluso en la capital. Los rebeldes, apoyados por soldados y políticos desertores, organizaron el Consejo Nacional de Transición con sede en Bengasi, estableciendo un gobierno paralelo en las zonas fuera del dominio de Gadafi. El ejército gadafista, que había estado a la defensiva hasta ahora, empezó una ofensiva en el este y en el oeste, cambiando la situación a principios de marzo. A partir del día 5 de Marzo las fuerzas del régimen consiguieron recapturar diversas ciudades principalmente en el oeste y la costa central del país. A partir de ese momento, son las tropas de Gadafi las que toman la iniciativa, asediando Bengasi y Misurata, las principales ciudades bajo dominio de los rebeldes.
A nivel internacional, la crisis en Libia generó un fuerte impacto en la economía: el euro bajó y el precio del petróleo aumentó hasta niveles superiores a los 110 dólares. Miles de libios han huido del conflicto hacia países vecinos, generando una crisis humanitaria de acuerdo a la Cruz Roja Internacional. La mayoría de los gobiernos occidentales han manifestado un fuerte rechazo al gobierno de Gadafi y sus medidas represivas, e incluso han exigido la renuncia de éste. La Liga Árabe suspendió la membrecía de Libia y apoyó el establecimiento de una zona de exclusión aérea contra dicho gobierno, después de los ataques aliados la Liga Árabe ha dado marcha atrás. Ya que Gadafi estaría usando a su pueblo de escudos humanos, sin contar las masacres realizadas contra los rebeldes opositores. Gadafi ha logrado chantajear con su petróleo algunos gobernantes europeos y romper la unidad de la Unión Europea (UE) en su contra. Mientras que en América Latina solo el bloque chavista del ALBA, liderado por el presidente venezolano Hugo Chávez, le ha manifestado su apoyo al genocida Gadafi. En las próximas horas se espera la participación de las tropas de la OTAN y en los próximos meses, intervendrían los cascos azules de la ONU llevando alimentos y medicamentos, para los rebeldes. Esperemos que este conflicto termine en los próximos meses, ya que el genocida Gadafi ha demostrado ser un zorro político, aprovechando los millones que el produce el petróleo.

lunes, 14 de marzo de 2011

Desastre en Japón

El número de muertos o desaparecidos por el terremoto de 9.0 grados Richter y el subsiguiente tsunami de hace tres días en Japón asciende a cinco mil, reportaron fuentes policiales. La policía de Miyagi, la más afectada por el desastre natural confirmó este lunes el hallazgo de unos dos mil cuerpos en zonas costeras de esa prefectura, mientras que entre 200 y 300 fueron reportados en la capital, Sendai. Con estos hallazgos, el número confirmado de muertos o desaparecidos por el terremoto asciende al menos cinco mil. Un millar de las víctimas mortales se registraron sólo en la ciudad costera de Minamisanriku, que prácticamente desapareció por el tsunami.
La policía estima que la cifra final de muertos podría aumentar de manera considerable debido a que hasta ahora el gobierno no ha podido hacer contacto con cerca de 10 mil personas en Minamisanriku -más de la mitad de la población de esa ciudad-, que hasta ahora no han sido incluidas en el recuento oficial de muertos o desaparecidos. El destino de varias decenas de miles de personas, entre ellas ocho mil residentes de la pequeña ciudad costera de Otsuchi, en la prefectura de Iwate, también sigue sin conocerse. De acuerdo con el reporte de la agencia oficial de noticias japonesa Kyodo, hasta este lunes al menos 550 mil personas han sido desalojadas en seis prefecturas debido a la falta de agua, alimentos y combustibles, y trasladados a refugios seguros. La Agencia de Gestión de Desastres, por su parte, estimó que el número de construcciones que fueron total o parcialmente destruidas alcanzaría las 63 mil 255, aunque la cifra podría aumentar conforme se haga una evaluación más profunda.
Las pérdidas económicas en las regiones japonesas que fueron afectadas por el gran terremoto llegarán a entre 14 y 15 billones de yenes, lo que equivale a $ 171.000 y 183.000 millones de dólares, según dijo Credit Suisse en un comunicado. La estimación, realizada por Credit Suisse, tiene en cuenta sólo los costos en las regiones del norte directamente afectadas por el terremoto y no incluye otras pérdidas posibles, como por ejemplo la baja en la actividad manufacturera por los cortes de electricidad.
El economista en jefe de Credit Suisse, Hiromichi Shirakawa dijo que las pérdidas económicas serían "poquito menos del 40%" de los 40 billones de yenes que se perdieron en el terremoto de Kobe en 1995. Shirakawa aseguró que las pérdidas serían menores debido a que un número menor de edificios de oficinas, instalaciones comerciales y autopistas han sido afectadas en esta oportunidad. También mencionó que no se han registrado grandes daños en fábricas importantes.