jueves, 17 de febrero de 2011

Ola de protestas en Medio Oriente

Las protestas populares inspiradas en las revueltas populares que derrocaron a los presidentes en Túnez y Egipto están cobrando impulso en todo el Medio Oriente y África del Norte pese a las concesiones políticas y económicas anunciadas por los gobernantes. Es protestas buscan reivindicaciones en esta región del mundo alejada del modelo democrático y sumida en la corrupción, nepotismo y de regímenes incapaces de renovarse. La ola de contestación fue respaldada por Estados Unidos, que instó a los dirigentes de la región a dar una respuesta positiva a las demandas populares. Por primera vez se reportaron enfrentamientos en Libia, ubicado entre Egipto y Túnez, mientras que nuevas protestas estallaron en Bahréin, Yemen e Irán el miércoles. Las protestas comenzaron el lunes, en el inicio de la extensión al Golfo de manifestaciones populares en Túnez y Egipto.
En Bahréin, los manifestantes que exigen amplias reformas políticas de los gobernantes de Bahréin se mantienen firmes en la plaza histórica de la capital, en una ocupación al estilo Egipto, sumando ya tres días de protestas sobre uno de los principales aliados de Washington en el Golfo. Las fuerzas de seguridad se han retirado — al parecer bajo órdenes de aliviar las tensiones — luego de choques dejaron seis muertos y decenas de heridos. Sin embargo, helicópteros policiales sobrevolaron una procesión funeral por una de las víctimas en la que los dolientes prometieron más protestas en la nación — base de la 5ta flota de la armada estadounidense. El ejercito desplegó por la mañana decenas de tanques, señalaron testigos en la capital de este pequeño reino del Golfo gobernado por la dinastía sunita de los Al Jalifa pero con mayoría de la población chiita (otra rama del islam). Líderes opositores reclamaron al rey Hamad ben Isa al Jalifa, que subió al trono en 1999, la instauración de una monarquía constitucional. Sin embargo, las demandas han estado aumentando. Muchos manifestantes llaman al gobierno a proveer más empleos y mejores viviendas y dejar en libertad a todos los prisioneros políticos. Además, los manifestantes están coreando lemas que exigen el fin de la dinastía monárquica que ha gobernado el país por más de 200 años.
En Libia, gobernada desde hace casi 42 años con mano de hierro por el coronel Muamar Kadhafi, al menos cuatro personas perdieron la vida el miércoles en los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes contra el régimen en Al Baida (este), según sitios web de la oposición y Organizaciones No Gubernamentales (ONG) libias basadas en el extranjero.
"Las fuerzas de la Seguridad Interior y las milicias de los comités revolucionarios dispersaron a balazos una manifestación pacífica de jóvenes en la ciudad de Al Baida", causando "al menos cuatro muertos y varios heridos", indicó en un comunicado Libya Watch, una organización de defensa de los derechos humanos, con sede en Londres. En la red social Facebook pululan los llamamientos a convertir este jueves en un "Día de la cólera" contra el régimen de Kadhafi. Las manifestaciones se iniciaron la madrugada del martes en Benghazi (1.000 km al este de Trípoli), con enfrentamientos con las fuerzas de seguridad que dejaron 38 heridos.
En Yemen, un paupérrimo país de la Península Arábiga, aliado clave de Estados Unidos en la lucha contra la red islamista Al Qaeda, doce personas resultaron heridas el jueves en Saná en los enfrentamientos registrados, por quinto día consecutivo, entre partidarios y adversarios del presidente Ali Abdalá Saleh, en el poder desde 1978. Unos 2.000 opositores, en su mayoría estudiantes, fueron atacados al salir del campus universitario por miembros del Congreso Popular General (CPG, oficialista), armados con porras y piedras. Los enfrentamientos del miércoles entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes dejaron dos muertos y dos heridos en Adén (sur).
En Irán, los dirigentes opositores iraníes conservaron su tono desafiante el miércoles, a pesar de que sectores intransigentes del régimen reclamaron que fueran juzgados y ejecutados, mientras un partidario de las reformas dijo que estaba dispuesto a “pagar cualquier precio” para lograr cambios democráticos. Decenas de miles de opositores salieron a las calles el lunes con la excusa de solidarizarse con el movimiento de protesta en Egipto. Fue la demostración de fuerza opositora más importante en un año y provocó choques con la Policía que dejaron dos muertos y decenas de heridos. Karrubi exhortó al régimen islámico a aprender las lecciones de los gobiernos que cayeron por aislarse de sus pueblos, en alusión al derrocamiento de los presidentes de Túnez y Egipto. Al día siguiente, legisladores intransigentes furiosos exigieron en el parlamento que los dirigentes opositores fueran juzgados y condenados a muerte. Un dirigente reformista, Mahdi Karrubi, dijo que las amenazas no lo amedrentaban.
Muchos consideran que lo que esta sucediendo en Medio Oriente es efecto de la democratización de la Internet, así como las relaciones interpersonales y sociales entre personas de diferentes continentes, culturas y religiones. Convirtiéndose las dictaduras teocráticas del Medio Oriente en obsoletas y que pueden tener un efecto colateral en las dictaduras socialistas en Latinoamérica. Por eso los gobiernos del ALBA (grupo dirigido por el presidente venezolano Hugo Chávez) han tratado de minimizar el efecto de la caída de los regímenes totalitarios en Egipto y Túnez.

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