lunes, 20 de diciembre de 2010

Continua tensión bélica entre las dos Coreas

La tensión entre Corea del Norte y Corea del Sur llegó a su punto máximo ayer después del fracaso de una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para llamar a las partes al diálogo y luego de que Seúl confirmara la inminente realización de un ejercicio militar que, según Pyongyang, desatará una "catástrofe".
El Consejo de Seguridad "no ha logrado un compromiso" para llegar a un acuerdo tras ocho horas de discusiones, afirmó anoche el embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, que señaló: "La situación sigue siendo tensa y peligrosa". Moscú procuraba que el Consejo aprobara un comunicado que pidiera a las dos Coreas "máxima cautela" y que exigiera al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el envío de un emisario especial a la región.
El gobierno de Seúl, blanco de fuertes críticas internas por su "débil" reacción al reciente bombardeo norcoreano contra la isla de Yeonpyeong, que dejó cuatro surcoreanos muertos, anunció anoche que los ejercicios militares se realizarán hoy, después de que las malas condiciones climáticas impidieran su realización el fin de semana. Tras el anuncio, los civiles de cinco islas surcoreanas empezaron a ser evacuados de urgencia por temor a represalias norcoreanas.
"No vamos a tomar en consideración las amenazas de Corea del Norte ni la situación diplomática antes de desarrollar las maniobras con fuego real. Si el tiempo lo permite, los ejercicios van a tener lugar", dijo un vocero de la junta de jefes del estado mayor surcoreano. Añadió que Seúl "reaccionará duramente" ante cualquier provocación norcoreana. "Si los surcoreanos se atreven a realizar los ejercicios y cruzan la frontera, la situación en la península coreana explotará y no se podrán evitar consecuencias desastrosas", había advertido horas antes el ejército de Corea del Norte, en un comunicado en el que amenazó con desatar una "catástrofe". El ejército norcoreano añadió que la "intensidad y el alcance" de su respuesta "serán mayores" que el ataque del 23 de noviembre. En ese momento, fuego de artillería norcoreana mató a cuatro personas en la isla de Yeonpyeong, en el primer incidente de este tipo entre ambos países desde la Guerra de Corea, de 1950-1953, concluida con un armisticio y no con un tratado de paz, por lo que ambas Coreas siguen técnicamente en guerra. "A causa de las irresponsables políticas belicistas de Corea del Sur, ya no se trata de la paz o de la guerra, sino de cuándo estallará la guerra. Si la guerra estalla, llevará a hostilidades nucleares y no se limitará a la península coreana", advirtió, por otra parte, el régimen norcoreano en su sitio de Internet ( www.uriminzokkiri.com ).
La afirmación llegó días después de que el experto norteamericano Siegfried S. Hecker dijera haber visitado una moderna planta de enriquecimiento de uranio en Corea del Norte. Ahora, el régimen de Pyongyang, que posee el combustible para fabricar de seis a 12 armas nucleares y ya ha realizado dos ensayos atómicos, tendría otro modo de incrementar su arsenal de armas de destrucción masiva más allá del conocido programa nuclear a base de plutonio. El ejercicio consiste en la realización de pruebas de artillería desde cerca de la isla de Yeonpyeong, situada frente a la costa occidental de la península coreana, disparando hacia sus aguas territoriales ubicadas al Sudoeste. Es el mismo tipo de ejercicio que Corea del Norte calificó el mes pasado de "un ataque" y al cual respondió con el bombardeo de la isla. Corea del Norte considera parte de su territorio marítimo las aguas en torno a Yeonpyeong y otras islas surcoreanas.
Las amenazas provocaron gran alarma internacional y llevaron a que Rusia convocara a la reunión del Consejo de Seguridad, que reúne a 15 países, entre ellos China, miembro permanente y único aliado de Corea del Norte. Sin embargo, las cinco potencias con poder de veto (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña) no lograron ponerse de acuerdo sobre el texto de la declaración conjunta y sobre cuál de las dos Coreas inició la crisis actual.
"Espero que el Consejo de Seguridad de la ONU apruebe una resolución fuerte llamando a la contención de las dos partes para buscar medios pacíficos de resolución de la disputa", había reclamado, por su parte, Bill Richardson, gobernador del estado norteamericano de Nuevo México y frecuente enviado extraoficial a Corea del Norte, que dijo que la región hoy parece "un polvorín". Según el gobierno norcoreano, encabezado por el hermético dictador Kim Jong-il, el ejercicio militar surcoreano fue planeado la semana pasada durante una visita a Seúl del almirante Mike Mullen, jefe del estado mayor conjunto de las fuerzas armadas norteamericanas. El Departamento de Estado defendió el derecho de su aliado de realizar esas maniobras debido a las "provocaciones" de Corea del Norte.

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