martes, 8 de junio de 2010

Transculturación de Estados Unidos

El término transculturación es un término antropológico usado a partir del año 1935; con el fin de clasificar el estudio del contacto cultural entre grupos diferentes, sin embargo, su definición ha ido modificándose para delimitar más claramente su campo de acción. Inicialmente se ha definido a la transculturación como un proceso gradual por el cual una cultura adopta rasgos de otra hasta culminar en una aculturación. Generalmente se ha supuesto que la enseñanza o intercambio de rasgos va desde una cultura "más desarrollada" (por ejemplo en cultura tecnológica) a otra "menos desarrollada" y que esto puede ocurrir sin conflicto, sin embargo se observa que la mayoría de las transculturaciones son conflictivas, en especial para la cultura "receptora" máxime cuando los rasgos culturales son impuestos. Describe los cambios culturales que representan los cambios de época. La transculturación producida por los cambios de época ha logrado enriquecer el contenido cultural de las personas que se ven inmersas en este fenómeno antropológico. En estas ultimas décadas en Estados Unidos se esta dando este proceso, principalmente entre norteamericanos e hispanos o latinos.
Se espera que el censo 2010 revele un crecimiento significativo en el número de hispanos en Estados Unidos, que actualmente representan el 15% de la población total. Este crecimiento se alimenta en parte de la nueva segunda generación: los hijos de quienes llegaron en una ola migratoria que comenzó en la década de los 70 desde México, Centroamérica y Sudamérica. Estos niños y jóvenes se consideran como de segunda generación, pues nacieron en Estados Unidos pero sus padres –o uno de ellos- nacieron fuera del país. Esta generación ahora constituye la mitad de la población hispana, en comparación con hace treinta años, cuando apenas eran un tercio y la mayoría de hispanos eran de primera generación. Este cambio en las proporciones es significativo, porque muchas de las características sociales, económicas y demográficas de una población varían según la generación. Y las consecuencias se podrán ver la próxima década, dice Rubén Rumbaut, un profesor de la Universidad de California en Irvine que se especializa en la segunda generación de inmigrantes en EE.UU. "Ya podemos ver la influencia de esta generación en los sistemas de educación primaria y secundaria en estados con grandes concentraciones de inmigrantes, como California", dice Rumbaut, refiriéndose a debates como el de la educación bilingüe, que no cesa. "Pero en los próximos diez años van a ser mucho más visibles en el mercado laboral, la cultura de consumo y el voto", agrega.
Esta segunda generación de hispanos es joven, pues la edad media es de 14 años. Uno de cada cinco niños en la escuela primaria y uno de cada cuatro recién nacidos es hispano. Por lo tanto, un buen indicador de esta generación es su desempeño en la escuela. Los jóvenes latinos tienen el mayor porcentaje de deserción escolar entre los grupos étnicos en Estados Unidos. Sin embargo, este porcentaje representa sobre todo a la primera generación, en la que el 32.9% de los jóvenes abandona la escuela antes de graduarse. El porcentaje baja a 8.5% en la segunda generación, que es más alto que la población blanca, pero más bajo que la población negra.
Debido a que los hispanos o latinos nos hemos convertido en la primera minoría en Estados Unidos, es que somos un caudal de votos importantes en las elecciones que se vienen y en las próximas presidenciales. Algunos antropólogos y sociólogos, ya pronostican que el próximo presidente de Estados Unidos posiblemente sea un hispano. Pero todo dependerá de que Obama haga un buen gobierno, pese a la férrea oposición republicana. Sin embargo, fuerón los republicanos de Bush que le dejarón un país en ruinas o en quiebra a la actual administración demócrata.

viernes, 4 de junio de 2010

Crisis del Euro: ¿Muerte y/o Resurrección?

La crisis del euro y la situación de las economías de la eurozona son uno de los principales ejes de la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de los bancos centrales del Grupo de los 20 (G-20), que comienza este viernes en Busán, Corea del Sur. La moneda única europea ha registrado su cotización más baja en años y varios de los países se encuentran agobiados por altos niveles de deuda y déficit, además de un bajo nivel de crecimiento. De ahí la preocupación del G-20, que concentra el 90% del producto bruto global y es consciente del escollo que representa una eurozona paralizada para el crecimiento mundial. En medio de esta crisis, se han alzado voces que vaticinan el fin de la divisa europea y la posible desaparición de la Unión Europea, junto con ella. La canciller federal de Alemania, Ángela Merkel, ha advertido que el futuro mismo de la Unión Europea (UE) está en entredicho.
La UE debilitada por la crisis griega, debe seguir avanzando para reforzarse, asegura Handelsblatt. Para el diario económico, ha llegado la hora de integrar en esta unión a las economías más dinámicas de la Unión: las de los países del Este. La estabilidad y la reputación del euro se beneficiaran algún día de Polonia, Bulgaria o Estonia. Sin embargo, es una realidad. Es verdad que antaño, las palabras "economía polaca" eran sinónimo de caos y mala gestión. Pero desde el giro político que dio hace veinte años, Polonia ha cambiado completamente. Actualmente, nuestra vecina del Este es el único país de la UE que registra un crecimiento económico en medio del océano de la recesión. En lo que respecta a Bulgaria, fue durante mucho tiempo considerada tan corrupta que la UE, por primera vez en su historia, tuvo que cancelar las subvenciones destinadas a un Estado miembro, pero ahora es el único país que cumple los criterios de Maastricht en materia de déficit presupuestario, en plena crisis. En cambio, Letonia, Rumanía y Hungría, que no han escapado a la quiebra, gracias a los miles de millones de euros de la UE y el FMI se encuentran indefinidamente en una situación que no les permite integrarse en la zona euro. La situación es diferente en los países bálticos o en Bulgaria, donde el curso de las monedas locales desde hace tiempo se ha fijado sólidamente según el euro. Allí, los especialistas recomiendan una implantación rápida de la moneda única, ya que aportaría ventajas sin dificultades añadidas. Por lo tanto, la introducción del euro en el Europa del Este beneficia a todos, tanto a ellos como a nosotros. Pero con la condición que los Estados implicados cumplan plenamente los criterios de la moneda única. Los posibles nuevos miembros de la zona euro no deberán pagar por los errores cometidos por los griegos o los españoles. Según Handelsblatt.