miércoles, 24 de febrero de 2010

Grupo de Río crea nuevo bloque

Los 25 Jefes de Estado de América Latina y el Caribe aprobaron la Declaración Final de la Cumbre del Grupo de Río, que resolvió constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, como espacio regional propio que reúna a todos los países que forman parte de América Latina y el Caribe. El documento expresa la intención que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños asuma el patrimonio del Grupo de Río y de la Cumbre de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo. A partir de esta decisión, las reuniones del Grupo de Río y la CALC se realizarán a través de este foro unificado de acuerdo con los calendarios de reuniones de ambos mecanismos. Los mandatarios dijeron que esta iniciativa busca unificar organismos internacionales porque se eliminan situaciones burocráticas que muchas veces impiden mejores logros en los procesos de integración. Manifestaron también que la iniciativa tiene su perfil de nacionalización de recursos porque unificando dos organismos en uno, despojándolo de grandes estructuras, se abaratan notablemente los costos.
Este nuevo organismo trabajará en paralelo a la OEA y no contempla la presencia de Estados Unidos y Canadá, el presidente mexicano Felipe Calderón se congratuló porque es “un paso efectivo hacia la unión que ya han conseguido otras regiones del mundo como la Unión Europea y hará posible estrechar los vínculos políticos económicos y sociales, vínculos que permiten crecer a los pueblos y enfrentar conjuntamente los retos del Siglo XXI”. Sobre este punto, la canciller Patricia Espinosa planteó que la región debe discutir ahora si se trata de “dar los primeros pasos hacia la conformación de una instancia comunitaria como la que dio origen a la Unión Europea”. El último día de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, Calderón hizo el anuncio de este nuevo organismo cuyo nombre se definirá en la primera Cumbre a celebrarse en 2011 en Caracas o el año siguiente en Santiago de Chile y que pretende ser un “mecanismo único” de cooperación, de respeto al derecho internacional, la igualdad soberana de los Estados, el no uso ni la amenaza del uso de la fuerza, la democracia, el respeto a los derechos humanos y al medio ambiente. El mandatario mexicano se congratuló porque “a pesar de los problemas que prevalecen entre varios países y de las diferencias naturales que existen, se avanzó hacia el sueño de una Latinoamérica y un Caribe verdaderamente unidos”.
El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se felicitó por lo que definió como “un hecho histórico de gran dimensión”. “Estamos creando nuestra personalidad como región cuando estamos creando la Comunidad de América Latina y el Caribe”, afirmó y señaló que el acuerdo alcanzado puede parecer “poco para las personas que tienen mucha prisa”, pero no lo es “para las personas que trabajan con tiempo histórico”, y recordó que hasta diciembre de 2009, en Brasil, los países de América Latina y el Caribe no habían podido reunirse en su totalidad en 200 años. “La única salida que tenemos es trabajar fuerte en nuestra integración”, dijo el presidente Lula, y recordó que está será su última cumbre del Grupo de Río a la que asista, ya que concluye su mandato a principios del próximo año.También se felicitó el presidente cubano, Raúl Castro, por el éxito de la cumbre, al destacar la “trascendencia histórica” que supone la creación de este Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y consideró la Cumbre del Grupo de Río prevista en Caracas en 2011 como el “momento idóneo” para ponerla en marcha.
Lula aprovechó para criticar a la OEA por no solucionar la crisis política en Honduras tras el golpe de Estado al presidente Manuel Zelaya. Sólo el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, salió en defensa de Honduras, país marginado de esta cumbre latinoamericana por estar suspendida de la OEA, tras señalar que: “el pueblo hondureño es víctima del militarismo y no merece castigo, sino auxilio”. Aunque los mandatarios se mostraron divididos sobre Honduras.

lunes, 15 de febrero de 2010

Ciudad Juárez en narcoguerra

Ciudad Juárez, es una ciudad fronteriza al norte de México, frente a El Paso, en Texas, Estados Unidos. Esta es una de las ciudades más violentas del mundo, dejó en el 2009 más de 2.500 asesinados. Hasta la fecha han sido asesinadas más de 500 mujeres y sus asesinos jamás han sido encontrados, algunas versiones hablan de asesinos seriales que viven o se refugian en Estados Unidos. Además hay ejecuciones y luchas entre carteles del narcotráfico en esta ciudad, muriendo un promedio de 20 personas por semana. Actualmente hay un fuerte contingente militar y policial que ha tratado de detener la ola de violencia, pero esta ha crecido con una fuerza inusitada.
El presidente Felipe Calderón pretende poner en marcha una nueva estrategia para recomponer social e institucionalmente a Ciudad Juárez, asolada por la violencia del narcotráfico y por la presencia de miles de soldados que intentan poner orden sin conseguirlo. En una reunión con representantes civiles de Ciudad Juárez, Calderón propuso un plan de cuatro ejes para combatir la impunidad, la corrupción policial y reforzar la participación de las fuerzas federales, así como invertir en programas sociales que amplíen el acceso a educación, salud y recreación de los jóvenes. Calderón llegó a Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, dos semanas después de una matanza de 15 jóvenes, sin nexos con el crimen organizado, lo cual desató una ola de indignación y exigencia de medidas que solucionen de una vez la violencia que ha convertido la zona en una de las más violentas del mundo. Tras un encuentro con familiares de las víctimas de la matanza, el Presidente se disculpó públicamente por decir días después del crimen de los jóvenes que se había tratado de un choque entre bandas criminales rivales, lo cual fue rebatido desde el primer momento por los padres. Calderón dijo que asumía la parte de la responsabilidad que le correspondía por el deterioro social en la ciudad, donde las autoridades han señalado que los carteles rivales de Juárez y Sinaloa son responsables de la violencia. Los asistentes a la cita con Calderón demandaron retirar de Ciudad Juárez al Ejército, al que acusan de cometer desapariciones extrajudiciales y violaciones a los derechos humanos. Pero Calderón pidió a los sectores comprender que no se podrán solucionar las cosas de inmediato. Calderón prometió investigar cualquier abuso de los militares, aunque también reclamó que no se acuse sin pruebas a soldados que arriesgan la vida. El presidente Calderón, quien al llegar al poder en 2006 ordenó al Ejército y la Marina de guerra involucrarse en la persecución de los cárteles, afirmó que no prevé replegar a los militares, que consiguieron los últimos meses capturar o dar muerte a una veintena de capos, en acciones que le han merecido repetidos elogios de Estados Unidos.
Decenas de supuestos cadáveres tendidos en el suelo mientras tropas de asalto amenazan a la población: esa imagen sacudió el sábado a Ciudad Juárez, la urbe mexicana más afectada por la violencia, aunque esta vez fue parte de una protesta por la muerte de civiles en la lucha antidroga. En la 'Marcha del Coraje' convocada por organizaciones de derechos humanos participaron unas 1.300 personas, según la prensa, que recorrieron el centro de esta ciudad de 1,3 millones de habitantes. La manifestación fue encabezada por Luz María Dávila, madre de dos jóvenes, de 17 y 19 años, que murieron junto a otras 13 personas el 31 de enero, cuando un grupo de sicarios del narcotráfico irrumpió en una fiesta de adolescentes en el barrio Villas de Salvárcar y la convirtió en un baño de sangre. Desde que ocurrió esa masacre, las banderas blancas se han apoderado de muchas casas en Ciudad Juárez, síntoma del hastío de una población involucrada en una guerra de la que no quiere participar.

jueves, 11 de febrero de 2010

Laura Chinchilla, primera presidenta de Costa Rica

La socialdemócrata por el gobernante Partido Liberación Nacional, Laura Chinchilla Miranda, ha vencido en las elecciones presidenciales, convirtiéndose en la primera presidenta en la historia de Costa Rica, nación en la que nunca antes una mujer había disputado este cargo. Chinchilla obtuvo el 46,66% de los votos, más que el doble que sus dos rivales inmediatos, Otto Gevara, del Movimiento Libertario (22,46%), y Ottón Solís, del Partido Acción Ciudadana (algo más de 21%). Según las leyes costarricenses, un aspirante a la presidencia de la República necesita superar el 40% de los votos para ser proclamado ganador ya en la primera vuelta de los comicios. Más de 200 observadores internacionales siguieron estas elecciones, las cuales se desarrollaron sin registrar incidentes ni irregularidades.
Chinchilla señaló que Costa Rica “va por el buen camino”, sin embargo, es preciso reconocer que el combate a la pobreza, al igual que la equidad de género, representa un desafío, ya que un 20% de las familias costarricenses están en esa situación. Otros de los temas señalados por la futura presidenta de este país centroamericano, como preocupantes son el clima de violencia y la seguridad ciudadana, dijo en una entrevista radiofónica. Y añadió que “la lucha será muy dura, y tendrá que elevarse al más alto nivel de la Presidencia de la República para poder ganarla, con mucha valentía, mucha firmeza y mucha determinación”. La presidenta electa declaró que continuará con la política de su antecesor, centrándose en resolver los problemas económicos que acosan al país centroamericano. También dejó claro que su gobierno se regirá por la transparencia e independencia de acciones.
“Me toca justificar la confianza con un gobierno con independencia de criterio y con la mirada puesta en el bienestar de mi país”. Quien fuera durante esta administración la vicepresidenta de Arias, insistió en que su gobierno será de “puertas abiertas”, sin que esto implique una carencia en la adopción y ejecución de decisiones urgentes para el país. Chinchilla recalcó que su principal compromiso con el pueblo costarricense reside en el “ataque a la inseguridad ciudadana. El mayor reto que tenemos es la criminalidad, violencia y narcotráfico; lo he dicho de una forma dramática, Centroamérica puede ser el último campo de batalla de la guerra que se vive en Colombia y México, debemos levantar las guardia, y tratar de recuperar la tranquilidad”, advirtió. Chinchilla subrayó que, además de la seguridad ciudadana, enfocará su gobierno en el desarrollo económico y social del país. “Trabajaremos para fortalecer la educación pública y hacer que los centros educativos tengan acceso a las tecnologías”, dijo Chinchilla en su discurso. También reiteró su promesa de fortalecer los Ebais, reducir las listas de espera en los hospitales y poner en marcha una red de cuidados para adultos mayores y niños. Asimismo, reiteró su compromiso con la sostenibilidad ambiental y avanzar en el reto para hacer de Costa Rica la primera nación carbono neutral en el mundo. Chinchilla no se quedó sin reiterar la promesa tanto suya como de otros políticos de convertir a Costa Rica en la primera nación desarrollada de América Latina.
Laura Chinchilla, que ha sido anteriormente diputada, viceministra y ministra de Seguridad, de Justicia y vicepresidenta de Costa Rica, presume de ser una mujer “con los pantalones bien puestos”, además de ser una “ferviente católica”. Ella se opone al aborto y a los matrimonios entre homosexuales, siendo catalogada por ellos como ultraconservadora. Grupos de ONG’s izquierdistas se oponen a Chinchilla, pues promueven un estado laico y sin restricciones. ¿Narcotráfico será una de ellas?

jueves, 4 de febrero de 2010

Corea: El Ultimo Muro

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Corea fue divido en dos y separada mediante una gran muralla, resguardada en ambos lados por grandes contingentes militares hasta la actualidad. Republica Democrática Popular de Corea (RPDC) o Corea del Norte(CN) que estuvo bajo control de la desaparecida Unión Soviética (URSS) durante la Guerra Fría y que hoy se ha afiliado al bloque comunista fomentando las dictaduras y el control militar de sus ciudadanos. Republica de Corea o Corea del Sur (CS), que durante un tiempo estuvo bajo la protección militar de los aliados de Estados Unidos y que actualmente es una potencia económica, considerado como uno los Tigres de Asia, por sus logros económicos y su estabilidad política.
La conclusión de un tratado de paz entre las dos coreas impulsará el proceso de desnuclearización de la Península Coreana, dijo la agencia oficial de noticias KCNA de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) o Corea del Norte (CN). En un comentario, la KCNA dijo que un tratado de paz ayudará a crear confianza entre la RPDC y Estados Unidos para poner fin a las relaciones hostiles y para dar un fuerte impulso al proceso de desnuclearización. Es ilógico afirmar que el establecimiento del régimen de mantenimiento de la paz es un asunto a abordar después de que se resuelva la cuestión nuclear. "Esto no es más que un artificio para eludir la propuesta", dijo la KCNA. Las conversaciones de desnuclearización se han sostenido durante años sin abordar la cuestión de la paz, lo que demuestra que cualquier cosa iniciada sin confianza nunca podrá tener buenos resultados, dijo. La propuesta de la RPDC es que se termine el círculo vicioso de desconfianza y que se cree confianza para avanzar en el curso de la desnuclearización, agregó. El diario oficial norcoreano, Rodong Simun, también pidió dar prioridad a un tratado de paz, y dijo que la "forma más realista" de prevenir otra guerra en la Península Coreana es sustituir tan pronto como sea posible el obsoleto Acuerdo de Armisticio con un tratado de paz. El 18 de enero, Pyongyang reiteró sus demandas de que se negocie un tratado de paz y de que se levanten las sanciones antes de que pueda regresar a las conversaciones a seis bandas. Dijo que, en consecuencia, el fracaso de la discusión sobre la conclusión de un tratado de paz "hará retroceder el proceso de desnuclearización". Pero Estados Unidos rechazó más tarde la propuesta y reiteró que Pyongyang primero debe regresar a las conversaciones a seis bandas.
Desde 1990 los gobiernos de los dos estados coreanos han tomado una postura de cordialidad, con el fin de acabar con las hostilidades históricas y las tensiones de los coreanos a los dos lados de la frontera. En diversos eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos de Atenas del 2004 o los Juegos de Invierno de Turín del 2006, Corea del Sur y Corea del Norte han desfilado bajo el nombre de Corea y una única bandera con la silueta de la península en azul sobre un fondo blanco. Aunque la participación en tales eventos fuese a la postre por separado, se trata de gestos impensables hace varias décadas, y que abren la esperanza a una futura unificación. En 2007 Corea del Norte y Corea del Sur se unieron con una línea del ferrocarril, en su siguiente paso a la unificación. Aunque el gobierno Chino y la Unión Europea (UE) intentaron unificar Corea por medio de una serie de acuerdos comerciales y de ayuda reciproca, estas negociaciones de unificación no pudieron continuar debido al recelo y oposición de Estados Unidos durante el gobierno de George W. Bush, se espera que con la administración Obama esto cambie.