martes, 24 de noviembre de 2009

¿Hacia una nueva crisis global?

La formación de una nueva burbuja económica global es la amenaza que hay sobre los gobiernos desarrollados y las economías emergentes. Los premio Nobel de Economía Paul Krugman y Joseph Stigliz, el analista estrella de la firma RGE Nouriel Roubin opinan que es un riesgo palpable y que puede volver a ocurrir. Desde marzo, los mercados de valores y acciones no han dejado de subir, el precio del oro está en su zenit, el del petróleo se ha reubicado en torno a los US$80 mientras que se multiplica el intercambio de derivados y otros instrumentos financieros de alto riesgo. Hasta el mercado de la vivienda, cuna de la crisis de 2008, está experimentando una clara mejoría. En un artículo en el diario especializado Financial Times, una de las pocas periodistas que alertó sobre la burbuja financiera que estalló el año pasado, Gillian Tett, advirtió que el estallido puede ser peor que en 2008. "Según un veterano del mundo financiero, la actividad especulativa se extiende a todo el frente financiero: bonos, mercados emergentes, commodities, propiedades. Este veterano se preguntaba si no era posible que la crisis de 2008 fuera un simple globo de ensayo de la que se viene ahora", dice Tett.
La euforia de los mercados es una clara señal de que el mundo ha salido de la parálisis económica que siguió al derrumbe de Lehman Brothers en septiembre del año pasado. Pero esa es una ilusión que indica que el precio del petróleo no estaría subiendo si no fuera por la expectativa de mayor actividad económica existente gracias a la recuperación de actores clave de la economía mundial. En abril, China anunció que estaba creciendo nuevamente a un 8%. El cálculo es que Asia, la primera región del planeta en salir del estupor económico, crecerá un 5% en 2009. En noviembre la eurozona (16 países que manejan el Euro como moneda) salió oficialmente de la recesión, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico predijo una fuerte recuperación de Estados Unidos para el año próximo, y la CEPAL aseguró que América Latina vuelve al crecimiento en 2010. Los pesimistas o realistas -el adjetivo varía de acuerdo a la posición de cada uno- advierten que el escenario actual tiene los ingredientes ideales de toda burbuja. "La tasa de interés es muy baja, las entidades financieras siguen siendo demasiado grandes para dejarlas caer y los mercados están dispuestos a asumir riesgos", señala Wolfgang Munchau de la consultora económica Eurointelligence. En Estados Unidos la tasa de interés es de entre 0 y 0,25%, en la eurozona del 1%, en el Reino Unido del 0,5 %. Según este punto de vista, con el precio del dinero tan barato y los valores de activos también deprimidos por efecto de la misma crisis, es difícil ver cómo no va a haber un vértigo especulativo en los mercados, atizado por el hecho de que los grandes bancos pueden apostar sabiendo que tienen las espaldas cubiertas por el fisco.
El antecedente histórico es el Crack del 29, es un buen ejemplo del peligroso optimismo ciego. Un año después de la brutal caída de las acciones en octubre de 1929, la euforia volvió a los mercados que recuperaron el 80% de los valores bursátiles. Poco después el valor de las acciones volvió a caer y en 1932 sobrevino el derrumbe. Los inversores perdieron todo y la economía se hundió en un pantano. Los historiadores recuerdan un hecho más ominoso aún: de este segundo capítulo de la crisis sólo se salió con la Segunda Guerra Mundial.
Es muy difícil evaluar el valor de préstamos en virtual default y porque probablemente mejor sea no enterarse de su valor real. "Los bancos se niegan a declarar el default de estos préstamos porque no quieren convertir a esos préstamos en pérdidas que pasen a formar una parte neta de sus pasivos", señala el analista financiero del diario London Evening Standard Anthony Hilton. Gracias a la magia contable se genera un nuevo festival especulativo. "Todos están ganando tiempo. Las entidades se montan a este tipo de actividad con la esperanza de sacar un rédito a corto plazo que les permita salir de la situación en que se encuentran. El gobierno reza para que no hay a una nueva crisis financiera", señala Hilton en el Evening Standard. En palabras sencillas, muchas entidades financieras siguen en el callejón sin salida de los activos tóxicos y como un jugador empedernido, vuelven al casino a recuperar lo perdido, mientras que los gobiernos patean la crisis hacia adelante con la esperanza de que en el futuro aparezca la solución. Con este telón de fondo, el sistema financiero internacional y la economía mundial seguirán haciendo equilibrio montados a una tenue cuerda floja y rodeados de un vacío abismal.

martes, 10 de noviembre de 2009

20 Años de la Caída del Muro de Berlín

El Muro de Berlín (en alemán Berliner Mauer), denominado "Muro de Protección Antifascista" (Antifaschistischer Schutzwall) por la comunista Republica Democrática Alemana (RDA) y apodado "Muro de la vergüenza" por parte de la opinión pública, fue parte de las fronteras ínter alemanas desde el 13 de Agosto de 1961 hasta el 9 de Noviembre de 1989 y separó a la Republica Federal Alemana de la RDA hasta ese año. El muro se extendía por 45 kilómetros que dividían la ciudad de Berlín en dos y 115 kilómetros que separaban a la parte occidental de la ciudad del territorio de la RDA. Fue uno de los símbolos más conocidos de la Guerra Fría y de la separación de Alemania. Muchas personas murieron en el intento de superar la dura vigilancia de los guardias fronterizos de la RDA cuando se dirigían al sector occidental. El número exacto de víctimas está sujeto a disputas y no se conoce con seguridad. La Fiscalía de Berlín considera que el saldo total de 300 personas, incluyendo 33 que fallecieron como consecuencia de la detonación de minas. Estudios independientes estiman que fueron más de mil 300 la cifra total de muertos en la zona del muro, ya que el Servicio Secreto Alemán de la RDA habría desaparecido la mayoría de los cadáveres.
Ayer, miles de alemanes celebraron la caída del muro de Berlín, con 1.000 piezas de dominó de más de dos metros de altura que cayeron una tras otra a lo largo de la ruta que seguía el desaparecido símbolo de la Guerra Fría. El espectáculo —calificado por los organizadores como una metáfora por la manera en que el verdadero muro cayó el lunes, hace 20 años, y el posterior derrumbe de otros gobiernos comunistas en Europa oriental— fue uno de los varios eventos para conmemorar el aniversario y celebrar el profundo cambio que generó no sólo en Alemania, sino en Europa y en todo el mundo. La canciller Angela Merkel, primer gobernante de la Alemania reunificada que creció en la zona oriental comunista, calificó el momento de la caída del muro como un momento "épico" en la historia. "Para mí, fue uno de los momentos más felices de mi vida", destacó. Sin embargo, también recordó el trágico significado para los alemanes de esta misma fecha hace 71 años, en la llamada Noche de los Cristales Rotos, cuando los nazis lanzaron una orgía de violencia contra la comunidad judía, en la que centenares de sinagogas fueron destruidas y los negocios judíos fueron saqueados en esa noche en desórdenes autorizados por el estado. Previamente, Merkel y el ex líder soviético Mijail Gorbachov cruzaron una ex frontera fortificada el lunes en medio de aclamaciones de "¡Gorby! ¡Gorby!" ante una multitud de agradecidos alemanes que recordaron la caída del muro. Merkel comenzó la ceremonia en un momento de oraciones junto al presidente Horst Koehler y otras autoridades en un templo de la otrora Berlín Oriental que fue un centro de reunión de activistas opositores en 1989. "Recordamos las lágrimas de alegría, los rostros encantados, la liberación", dijo el obispo luterano Wolfgang Huber a las personas en el Templo de Getsemaní. La frontera fortificada de Alemania Oriental cayó la noche del 9 de noviembre de 1989 después de 28 años y marcó un momento fundamental en el derrumbe del comunismo en Europa y dar inicio del final de la Guerra Fría.
El decano del Colegio Cardenalicio, Angelo Sodano, aseguró ayer que el papa Juan Pablo II (1978-2005) y los cristianos europeos fueron fundamentales en la caída del Muro de Berlín. En declaraciones a Radio Vaticano, el cardenal Sodano, quien fue secretario de Estado (cargo equivalente al de primer ministro) vaticano entre 1991 y 2006, manifestó que sin la presencia del papa Wojtyla "todo lo que ha ocurrido desde entonces en la Europa Oriental no habría sido posible".

martes, 3 de noviembre de 2009

Quiebra CIT: ¿Nueva inestabilidad económica?

La financiera estadounidense CIT, que se declaró el domingo en quiebra, enfrenta desde ayer un plan de reorganización cuyo éxito es vital para un sector de la economía estadounidense, que representa a más de 90 millones de empleados. Especializado en préstamos para pequeñas empresas, es la quinta mayor bancarrota de la historia de Estados Unidos y representa un nuevo impacto a la economía norteamericana.
CIT representa a más de 90 millones de empleados en los EE.UU. CIT, institución financiera de créditos a pymes y estudiantes con más de un siglo de historia, decidió el domingo acogerse al capítulo 11 de la ley de bancarrota estadounidense, debido a su incapacidad para sobrellevar una situación que se había deteriorado fuertemente en los últimos meses. CIT anunció haber acordado un plan de restructuración con los acreedores que reducirá su deuda en diez mil millones de dólares. El grupo recibió un préstamo de emergencia de 4.500 millones de dólares el 28 de octubre, tras hacer frente durante meses a la crisis financiera global. También había recibido 2.300 millones de dólares de dinero de los contribuyentes en diciembre del año pasado. El Wall Street Journal dijo el lunes que esta porción de la deuda será borrada en la quiebra. La financiera prevé un plan para resurgir como una nueva empresa a finales de año y para ello cuenta con el apoyo de sus acreedores.Como muchos bancos de Estados Unidos, CIT tuvo grandes problemas debido a la crisis de los créditos hipotecarios que castigó a la economía global y que aún causa muchos problemas. La quiebra subraya las dudas internacionales sobre la fortaleza de la recuperación de Estados Unidos. Las acciones japonesas cerraron en baja de 2,31% el lunes por las nuevas dudas sobre la sostenibilidad de la recuperación de Estados Unidos, acrecentadas por la quiebra de CIT.
“La decisión de proceder con el plan de reorganización permitirá a CIT seguir proporcionando fondos para las pequeñas empresas y los consumidores, dos sectores de importancia vital para la economía de EE.UU.”, indicó el presidente y director ejecutivo de la firma, Jeffrey Peek.Esta empresa, que con esta determinación planea recortar su deuda en $ 10.000 millones, cuenta con unos activos de $ 71.000 millones y otros $ 64.900 millones en pasivos, según datos con fecha 30 de junio. En su plan de reorganización, la firma espera además reducir sus necesidades de liquidez en los próximos tres años, además de reforzar su capital y volver cuanto antes a los beneficios. Peek aseguró que la quiebra afecta únicamente a la compañía tenedora, mientras que sus subsidiarias, incluyendo el banco Utah, seguirán operando con normalidad. El objetivo de la financiera es continuar otorgando financiamiento a las Pymes y a los consumidores de los mercados intermedios. “Estos dos sectores desempeñan un papel vital en la economía estadounidense y en su totalidad representan a más de 90 millones de empleados”, destacaron desde la compañía.CIT señaló que hay un millón de consumidores que dependen de la empresa para cubrir sus necesidades de financiación. Según datos de la Asociación Nacional de Pequeños Negocios, el 6% de los créditos de las Pymes a principios de año procedían del CIT. Las acciones de CIT cayeron en la Bolsa de Nueva York, se desplomaron un 65,28% y su cotización debió ser suspendida durante la sesión por su intensa caída.
"La quiebra de CIT es un severo recordatorio de que la recuperación económica total está todavía lejos. El mercado comercial de préstamos se ha endurecido justo cuando los pequeños negocios lucharán por hacerse de fondos", dijo el operador Manoj Ladwa de ETX Capital en Londres. El directorio de CIT expresó confianza de que la firma, que brinda financiación a casi un millón de pequeñas y medianas compañías en 50 países, pueda capear la tormenta de la bancarrota. CIT dijo que aspira a emerger de la protección judicial a fin de año. El presidente ejecutivo de CIT Group, Jeffrey Peek, quien anunció que dejará el cargo a fin de año, dijo que el plan permitirá que las subsidiarias continúen operando. Con activos valorados en 71.000 millones de dólares, la del CIT se constituye en la quinta quiebra más grande en la historia de Estados Unidos después de Lehman Brothers (2008), Washington Mutual (2008), WorldCom (2002) y General Motors (2008).