martes, 27 de octubre de 2009

Controlado incendio en Puerto Rico

Después de tres días de ardua batalla y el trabajo de cientos de bomberos, un dantesco incendio en una refinería de Puerto Rico comenzó a extinguirse el domingo, pero las autoridades advirtieron que la densa nube tóxica se extendió sobre pueblos y ciudades de la isla, poniendo en riesgo a miles de habitantes. A su vez, más de cien agentes federales ingresaron por primera vez a las instalaciones del centro de almacenamiento para iniciar una investigación sobre el origen del fuego. En el amanecer del domingo pasado al menos cinco de los 40 tanques de almacenamiento de combustible en la antigua refinería Gulf estaban incendiándose, aunque bajo una cortina de agua lanzada por los bomberos para bajarle la temperatura al incendio y poderlo controlar.
La empresa Caribbean Petroleum Corp (CPC), propietaria de la antigua refinería, emitió un comunicado en el que asegura desconocer las causas del incendio. El periódico 'prensaescrita.com' dijo en su página de Internet que al tiempo que las llamas cedan, un equipo de agentes federales arribó el domingo al lugar del siniestro para iniciar la investigación sobre la causa del incendio, que según el jefe interino de bomberos, Pedro Vázquez, se encuentra "casi extinguido". Agregó que el superintendente de la Policía de Puerto Rico, José Figueroa Sancha, y el jefe del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), Luis Fraticelli, ingresaron a refinería acompañados de peritos que viajaron desde Washington para indagar qué originó el gigantesco incendio. Marcial Orlando Félix, portavoz de la Agencia federal de Alcohol, Tabaco y Armas (ATF), adelantó que la investigación podría alargarse debido a lo amplio de la zona afectada por la emergencia. De los 40 tanques que se encuentran en la instalación, 21 ardieron durante la emergencia. Según ha trascendido en algunos medios de comunicación como CNN y BBC se sospecha de un sabotaje, posiblemente de grupos contrarios a Estados Unidos. Se descarta que sea obra del Al-Qaeda, ya que no concuerda con su modo de ataque subversivo.
El gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, dijo que los bomberos estaban enfocados “en el enfriamiento de los tanques no afectados sin dejar de luchar con los que continúan encendidos". En la jornada fue instalada una tubería de ocho pulgadas desde la Bahía de San Juan para sacar agua y utilizarla para mantener fríos los tanques que no se incendiaron. Este tipo de fuegos se combate enfriando al máximo posible la zona incendiada y luego intentar con una cerrada cortina de neblina de agua restarle oxigeno. Las autoridades también habían advertido que una de las mayores preocupaciones es el intenso humo tóxico que emanó y continúa emanando del lugar.Las autoridades de la isla están monitoreando la pureza del aire, es decir que se pueda respirar. Si bajara la nube de humo toxico y se dispersa se tornaría insalubre y afectaría a las comunidades. Así lo explico a The Associated Press el portavoz de la Junta de Calidad Ambiental de Puerto Rico, Luis Antonio Ocasio. Ocasio agregó que la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA) está también monitoreando tanto la calidad del aire como la del agua alrededor del sitio del incendio. El sábado, la espesa capa de humo se había movido hacia el oeste y noroeste sobre los municipios de Cataño, Toa Baja y Dorado, al oeste de San Juan, informó el Servicio Nacional de Meteorología. Organizaciones ecológicas como Greenpeace y otras están preocupadas por impacto ambiental, tanto en la fauna marina como de la isla. De contaminarse el mar se usaría una sustancia que se alimenta de la contaminación marina, como ya se ha aplicado en otras situaciones.

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