viernes, 10 de julio de 2009

Automotriz GM Renace

Una nueva General Motors nació al salir de la bancarrota mucho antes de lo esperado, convertida en una empresa automotriz más pequeña y estable. La fugaz quiebra de 40 días ha concluido con la venta de los mejores activos de GM a una nueva compañía que será controlada por el Tesoro de Estados Unidos. Los documentos de cierre fueron firmaron por representantes del Gobierno y ejecutivos de GM en el bufete Weil, Gotshal & Manges, asesores legales de la compañía para el proceso de bancarrota.
La salida de la quiebra, que se produce después de otra veloz reorganización de su rival Chrysler, supone una victoria para el Gobierno de Barack Obama, ya que así cumple con su promesa de salvar empleos y evitar la liquidación de la mayor empresa automotriz de Estados Unidos. Al mismo tiempo, el Gobierno estadounidense ha tenido que correr grandes riesgos, porque ahora es el nuevo dueño con el 60% de la nueva GM con una inversión de capital de 50.000 millones de dólares (unos 35.810 millones de euros) y 10.000 millones de dólares en deudas y acciones preferentes perpetuas. Según algunos analistas la intervención estatal da a la GM una nueva oportunidad y ahorra en costos operativos, pero deja a la dirección ante grandes desafíos, dada la debilidad económica y la gran caída de la cuota de mercado de la empresa. Para otros analistas, la bancarrota de la GM se debió a su dependencia del petróleo, fabricar autos demasiados grandes y lujosos, así como su falta de contacto con su público objetivo, que ocasiono que la actual Recesión Global la demoliera.
El consejero delegado Fritz Henderson dijo que la nueva compañía eliminará capas directivas, tomará decisiones más rápido y reducirá la burocracia que los críticos dicen que contribuyó al fracaso de la centenaria automovilística. La plantilla de empleos administrativos se reducirá en un 20%. Los ejecutivos disminuirán en un 35%. La bancarrota ha reducido las deudas y las obligaciones de beneficios de salud de GM y recortado los gastos laborales para estar a la par de sus rivales japonesas, lideradas por Toyota Motor. Según los analistas, esto le da a GM la oportunidad de cumplir con su compromiso de lanzar autos más eficientes en combustible y de concentrar sus recursos en menos marcas, modelos y concesionarios. Los activos claves y las marcas Chevrolet, Cadillac, Buick y GMC fueron extraídas de la quiebra para crear a la nueva General Motors Company. Otros activos, como las fábricas cerradas, permanecerán en bancarrota para su liquidación. La vieja GM, que se convertirá en Motors Liquidation, seguirá en bancarrota durante años. Los poseedores de bonos, a los que se les deben 27.000 millones de dólares, podrían recibir finalmente una participación de un 10% en la nueva GM. Ahora el Tesoro estadounidense controla un 60,8% de la nueva compañía, un 11,7% esta en manos de los gobiernos de Canadá y Ontario, y un 17,5% es de los empleados sindicalizados. La nueva gerencia de la GM dijo a la prensa internacional que ahora la prioridad será crear autos verdes, comenzando por modelos eléctricos y abriendo una pagina de Internet para mantener una mejor comunicación con sus clientes. Esperemos que cumplan los nuevos dueños con sus obligaciones con el medio ambiente y con sus clientes.
Dennis Virag, analista de Automotive Consulting, señaló que Henderson será juzgado por la nueva junta de GM en función del éxito que tenga en reformar una cultura corporativa que ha sido acusada de bloquear la innovación y engendrar la ineficiencia.

1 comentario:

stela dijo...

entiendo que la nueva GM, esta quedandose con todo... pues al pagar 10% a los poseedores de los bonus... esta montando su nueva GM con nuestro dinerito!!!