lunes, 16 de marzo de 2009

El Salvador: Izquierda triunfa

Con más del 90% de los votos escrutados, el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Mauricio Funes, se proclamó presidente electo de El Salvador tras los comicios de este domingo. "Me convierto sin lugar a dudas, con los datos escrutados hasta el momento, y dados a conocer por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), como el presidente electo de El Salvador", señaló Funes mientras se escuchaban los gritos de alegría de sus partidarios. "Esta es la noche más feliz de mi vida, y quiero que sea también la noche de la más grande esperanza en El Salvador", dijo Funes en su discurso de victoria ante los gritos de alegría de sus seguidores.
Según el último informe preliminar del Tribunal Supremo Electoral (TSE), el candidato izquierdista obtuvo 1.231.755 votos, (51,27%), mientras que su contendiente, Rodrigo Ávila, de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), logró 1.170.780 votos (48,73%).
Funes resaltó el carácter histórico de su victoria, como representante de una organización ex guerrillera que se convirtió en partido político tras la firma de los Acuerdos de Paz, en 1992, que puso fin a 12 años de guerra civil. "Por primera vez llegan a la presidencia y vicepresidencia los candidatos postulados por un partido de izquierda (...) Con ese fundamento también le daremos un sentido nuevo a la gestión presidencial", agregó. Esta fue la cuarta ocasión en que el FMLN intentó llegar a la presidencia del país desde que se presentó por primera vez a una elección en 1994. "El respaldo que ha obtenido mi candidatura, la fórmula presidencial y mi partido, el FMLN, le han demostrado al mundo entero que El Salvador está preparado para la alternancia gubernamental", agregó Funes.
El candidato conservador Rodrigo Ávila admitió su derrota por estrecho margen de diferencia. "Me ha tocado enfrentar la elección más dura, que no se ha definido por grandes números (...) no hay que olvidar que nos ha apoyado casi el 50% de la población", matizó. Ávila adelantó que su partido, tras 20 años en el poder, se convertirá "en una oposición constructiva y vigilante de que en El Salvador no se pierda el sistema de libertades". El candidato perdedor brindó su discurso en la sede del partido, ante un regular número de seguidores y flanqueado por la dirigencia arenera, encabezada por el presidente de la República, Antonio Saca, quien mostraba un rostro desencajado.
Las elecciones salvadoreñas transcurrieron con normalidad ante la mirada de unos 5.000 observadores nacionales e internacionales. Según los observadores electorales del Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP), de la Universidad Centroamericana (UCA), salvo algunos incidentes, originados mayormente por la presencia de extranjeros que intentaban votar con documentos salvadoreños, los comicios fueron normales y transparentes. El jefe de la Misión de Observadores Electorales de la Unión Europea (MOE-EU), Luis Yáñez-Barnuevo, también avaló las elecciones y destacó el espíritu cívico de los salvadoreños porque acudieron masivamente a las urnas y aseguró que los incidentes fueron "pequeños y puntuales". Según datos oficiales, el 60% del electorado salvadoreño participó en estos comicios, el más concurrido en las últimas dos décadas.

jueves, 12 de marzo de 2009

Estados Unidos y México, frontera militarizada

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estudia la posibilidad del envío de tropas de la Guardia Nacional a lo largo de la frontera con México, ante la violencia generada por el narcotráfico, indicó la Casa Blanca. En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo que Obama ha recibido "peticiones específicas" para autorizar el envío de tropas. "El presidente se ha comprometido a revisar esas peticiones" junto a la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, indicó el portavoz, que precisó que hasta el momento no hay un plazo para que Obama tome una decisión.
El gobernador de Texas, Rick Perry, ha pedido un millar más de soldados para hacer frente a la creciente violencia en la zona fronteriza. Gibbs precisó que "sé que desde luego considerará" la petición acerca del envío de tropas y "toma muy en serio las peticiones de los gobernadores". No obstante, el portavoz advirtió que la "militarización de la frontera" no resolverá los problemas a largo plazo. Obama había apuntado que estudiaba el envío de soldados en declaraciones a periódicos regionales. Según publica el grupo de periódicos Mc. Clatchy, el presidente aseguró que "vamos a examinar si el despliegue de la Guardia Nacional tendría sentido y bajo qué circunstancias tendría sentido". "Creo que es inaceptable tener bandas de narcotraficantes que cruzan nuestras fronteras y matan a ciudadanos estadounidenses", explicó el presidente.
En lo que va de año, más de mil personas han muerto en México víctimas de la violencia generada por el narcotráfico, y las autoridades de EEUU han advertido que los incidentes comienzan a extenderse a ciudades estadounidenses como Phoenix o Atlanta. Obama nombró al jefe de Policía de la ciudad de Seattle, Gil Kerlikowske, como el coordinador de la política antidroga de la Casa Blanca, un cargo que cobra gran importancia ante la situación en el vecino sur. En su rueda de prensa, Gibbs reiteró que la situación en México sigue siendo "motivo de preocupación" para el Gobierno estadounidense y subrayó la "admiración" de Obama por su colega mexicano, Felipe Calderón, por enfrentarse a los carteles de la droga.

sábado, 7 de marzo de 2009

Rusia y EEUU: Nuevo Acuerdo Nuclear

Muchos meses atrás, las relaciones entre Rusia y Estados Unidos estaban en su punto más bajo desde el colapso de la Unión Soviética. El Kremlin culpaba a Washington por todo, desde la crisis económica mundial hasta la guerra en Georgia, incluso de la crisis del gas que tuvo lugar en Año Nuevo entre Ruisa y Ucrania. La última vez que Condoleezza Rice visitó Moscú como secretaria de Estado, ella y el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, apenas se podían mirar a la cara.
Pero este viernes el mismo Lavrov se reía y bromeaba con la sucesora de Rice, Hillary Clinton. El repentino cambio de relaciones entre Rusia y Estados Unidos no es impulsado por Moscú, sino por Washington. La relación entre ambas potencias es algo profundamente pragmático. Como un funcionario estadounidense en Moscú lo definió: "El presidente Obama tiene muchos problemas en su plato en este momento. La mayoría de ellos no son fácilmente solucionables. Por eso necesita resolver aquellos que sí tienen solución". Y uno de ellos es Rusia.
La razón más importante es que EE.UU. necesita la ayuda de Rusia. Los principales problemas en el plano internacional que enfrenta Obama son Irak, Afganistán e Irán. En al menos dos de ellos, Afganistán e Irán, Moscú puede colaborar. En Afganistán, el presidente Obama está a punto de desplegar 17.000 soldados más allí en los próximos meses. Todos necesitan ser alojados, alimentados y armados. Es una operación logística enorme. Pero la ruta principal de suministros pasa a través de Pakistán y cruza el Paso Khyber. En los últimos meses la ruta ha sido escenario de repetidos ataques por parte de militantes paquistaníes. EE.UU. necesita una alternativa y ahora tiene una. Una semana atrás un tren cargado con suministros estadounidenses salió del puerto de Riga, en Letonia, atravesó Rusia y el martes estaba cruzando Kazajstán en camino a la frontera afgana. Esa fue una señal clara de hacia dónde iban las relaciones entre Washington y Moscú. En los próximos meses cientos de trenes con cargamentos similares seguirán la misma ruta.
Rusia no quiere que EE.UU. y sus aliados de la OTAN fallen en Afganistán. Ayudar a los estadounidenses sirve a los intereses rusos. El Kremlin también tiene otras prioridades. Primero quiere que Washington termine con su plan de desplegar un escudo de defensa misilístico en Europa del Este. Con la llegada del presidente Obama, Rusia tiene ahora una esperanza real de que este escenario es posible. En agradecimiento, hará lo que pueda para presionar a Irán para que cancele su programa de misiles a largo alcance, aunque muchos en Moscú dudan que Teherán vaya a hacer algún caso. Rusia tampoco está de ánimo como para adoptar un rol beligerante como el que asumió el año pasado cuando invadió Georgia.
Estados Unidos y Rusia anunciaron que buscarán cerrar un nuevo tratado sobre reducción de armas estratégicas para fines de 2009. "Ésta es la más alta prioridad para nuestros gobiernos", aseveró la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, luego de las conversaciones que mantuvo con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov.
Por su parte, Lavrov dijo que el actual Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START 1, por sus siglas en inglés) ha quedado "obsoleto". El tratado START 1 -que caduca a fin de año- limita el despliegue de ojivas nucleares a 6.000 por cada potencia, así como a 16.000 el número de misiles y lanzamisiles. El posterior tratado START 2 redujo las armas nucleares a 3.500.
Clinton señaló que Washington está deseoso de relanzar sus lazos con Moscú a fin de acabar con meses de tensiones entre ambos gobiernos. Las relaciones entre los ex protagonistas de la Guerra Fría se han deteriorado en los últimos años debido, principalmente, al enfrentamiento entre Moscú y Georgia en el conflicto por las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, al apoyo estadounidense al ingreso de Georgia y Ucrania a la OTAN y al plan de EE.UU. de colocar un escudo antimisiles en Europa Central. Sin embargo, en Moscú, señalaron que ahora la situación es muy diferente, ya que Rusia es menos propensa a ser beligerante. La crisis financiera mundial dañó severamente su economía y necesita amigos e inversiones en vez de una nueva guerra fría.