domingo, 19 de octubre de 2008

Bolivia, pugna por nueva Constitución

Una marcha de miles de campesinos y sindicalistas afines al Gobierno de Evo Morales tiene previsto llegar mañana a La Paz para exigir al Congreso convoque al referendo sobre la nueva Constitución boliviana -sólo tras ser aprobada la consulta entraría en vigor- que impulsa el oficialismo.
El Congreso de Bolivia, país que atraviesa una crisis política -el estado de sitio está decretado en la región de Pando-, se ha reunido también a lo largo del fin de semana para debatir el proyecto de ley para convocar la consulta, pero aún no ha tomado una decisión. El secretario ejecutivo de la Federación de Campesinos, Isaac Ávalos, uno de los principales dirigentes de la protesta, indicó que alrededor de las 15.00 (19.00 GMT) de este lunes, la marcha llegará al centro de La Paz. Según Ávalos, unas 70.000 personas tienen previsto llegar a la zona de Achica Arriba, situada a pocos kilómetros de la entrada a El Alto, ciudad aledaña a La Paz. El dirigente campesino confió en que muchas más se unirán a la marcha en esta localidad de 800.000 habitantes, la más pobre del país y donde, según las encuestas, el apoyo al presidente Morales ronda el 85%.
La protesta, organizada por la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), que aglutina a los movimientos sociales y sindicales afines al presidente Evo Morales, partió el lunes pasado desde la localidad de Caracollo, situada en el departamento andino de Oruro, a unos 200 kilómetros de La Paz. Los manifestantes exigen al Congreso que convoque el referendo constituyente que requiere para que, una vez aprobado, pueda entrar en vigor el proyecto de Carta Magna que promueve el Gobierno de Morales para "refundar" el país.
Las negociaciones parlamentarias iniciadas hace más de una semana, y que se han intensificado en las últimas horas, obedecen a que el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Evo Morales) no cuenta con los dos tercios necesarios para aprobar la ley de convocatoria del referendo constitucional. La Constitución ha motivado graves disturbios desde que fue aprobada por la Asamblea en diciembre del 2007. Según varios medios de comunicación bolivianos, el principal punto de discrepancia es la reelección presidencial por un mandato contemplada en el proyecto constitucional, que ha sido objeto de una fuerte división política. Convirtiendo a Evo Morales a un dictador socialista democrático, según algunos juristas bolivianos, siguiendo el ejemplo de su gran amigo y mentor, el presidente venezolano Hugo Chávez. La estrategia oficialista, desvelada hace unas semanas por el propio presidente, es convocar elecciones generales en cuanto se apruebe, si así ocurre, en referendo la nueva Carta Magna, pero su actual gestión (que inició en 2006) no contaría como primer mandato al abrirse un nuevo periodo constituyente. De este modo, Morales podría presentarse a elecciones generales en 2009 y, en caso de ganar, optar a la reelección en las siguientes para un nueva gestión de cinco años y ocupar el cargo hasta 2018. Otros de los asuntos en los que existe una gran discrepancia son el modelo de Descentralización Autonómica para los nueve departamentos y la Reforma Agraria. En el tema de la descentralización autonómica, esta no se aplicaría, ya que el gobierno busca el control de los departamentos hasta en sus más mínimos asuntos. Mientras que en el tema de la Reforma Agraria, seguiría el modelo venezolano, donde los empresarios agroexportadores serian los más afectados. En un discurso ofrecido este domingo con motivo del 460 aniversario de la fundación de La Paz, el mandatario Evo Morales destacó que será la primera vez que una Carta Magna será sometida a referendo popular y aseguró que "el Congreso Nacional no puede oponerse a eso".

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