martes, 16 de septiembre de 2008

Crack económico norteamericano

Por segundo día consecutivo las principales bolsas mundiales abrieron marcadamente a la baja, siguiendo la tendencia de los mercados asiáticos y todavía resentidas por el anuncio el domingo de la quiebra de Lehman Brothers, el cuarto banco más importante de Estados Unidos. Los mercados de valores de Europa, que ya se desplomaron durante la jornada del lunes, volvieron a mostrar pérdidas en la apertura del martes: los índices de Londres, París, Frankfourt y Madrid cayeron entre el 1 y el 1,8%. El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, también bajó en las primeras negociaciones del día: se cotizaba a US$91; es decir, 3,56 menos que al cierre del lunes. La jornada bursátil transcurre pendiente del anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre las tasas de interés previsto para esta semana. Operadores y analistas especulan que la FED podría optar por bajar las tasas como una medida de impulso a los mercados, algo que también se interpretaría como un signo de debilidad.
Horas antes, los mercados asiáticos habían abierto también con fuertes caídas. Las acciones en Japón, Corea del Sur, China y Taiwán retrocedieron entre un 5% y un 6%, después de que el lunes estuvieran cerradas por feriado bancario. El índice Nikkei de la bolsa de Tokio se fue a la baja un 4,8% apenas comenzó la jornada bursátil en Japón. En Corea del Sur el principal índice cayó un 6,2%. En Hong Kong, el índice Hang Seng descendió un 6,4%. A su vez, los mercados de Shangai (China), Taipei (Taiwán) y Singapur se fueron en picada, mientras que las caídas observadas en Australia y Nueva Zelanda fueron más leves.
En Estados Unidos y después de que los empleados de Lehman Brothers empacaran sus pertenencias y abandonaran las instalaciones por última vez, el índice Dow Jones registró las peores pérdidas en más de seis años. Fue un día desastroso para Wall Street, que cayó unos 500 puntos ante el temor de que otras firmas clave también estuvieran en riesgo y de que el gobierno no saliera al rescate. A la declaración de bancarrota de Lehman Brothers se añade la compra por US$50.000 millones de una de las mayores firmas de correduría de bolsa, Merril Lynch, que también se encontraba en problemas de liquidez. Los analistas de mercado dicen que estos recientes eventos plantean un nuevo panorama financiero en Estados Unidos.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Henry Paulson, declaró que la sacudida a los mercados del mundo sería beneficiosa a largo plazo. En una inusual rueda de prensa en la Casa Blanca, Paulson dijo que la caída en el precio de los activos no había sido tan severa como se esperaba y que había sucedido en relativo orden. Añadió que se estaba progresando en el sentido de que los colapsos de estas instituciones eran necesarias para reestructurar la industria financiera. Paulson hizo eco de las palabras del presidente George W. Bush, que horas antes manifestó su confianza en la capacidad del sistema financiero para adaptarse y resistir impactos como los de la jornada de este lunes. Sin embargo, Paulson dijo que el mercado inmobiliario seguirá generando inconvenientes en el corto plazo. "Estamos atravesando un período difícil en nuestros mercados financieros mientras superamos los excesos del pasado, pero los estadounidenses pueden confiar en la solidez y resistencia de nuestro sistema", afirmó Paulson.
Muchos economistas afirman que estamos viviendo un nuevo Crack Económico, debido a muchos factores como el alza de alimentos, crisis hipotecaria/financiera y alza del petróleo. Por este motivo, los países pobres deben buscar la manera de reducir su dependencia económica del petróleo, aprovechando para ello las energías alternativas autóctonas y ahorrar o reciclar todo lo que puedan. Ya que se viene la quiebra de más empresas o la reducción de personal de otras.

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