jueves, 29 de noviembre de 2007

Bolivia dividida: Entre Sucre y Santa Cruz

El presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió la Constitución y dos polémicas leyes impulsadas por el oficialismo, al hablar ante miles de simpatizantes congregados en la Plaza Murillo de La Paz, frente a la Casa de Gobierno.
La tensión entre el Gobierno y la oposición en Bolivia creció por el paro que hubo en seis de las nueve regiones del país, con una nueva convocatoria a una huelga de hambre desde el lunes contra el presidente Evo Morales. Los líderes de la rica región de Santa Cruz llamaron a todos los prefectos (gobernadores), dirigentes cívicos, y a miembros de la Asamblea Constituyente, a iniciar ese día una huelga de hambre "nacional e indefinida", la "resistencia civil" y hacer denuncias en foros internacionales sobre la situación de Bolivia. El paro vivido en Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca fue declarado un "éxito" por sus organizadores, mientras que el Gobierno la tildó de un "fracaso". Las regiones 'rebeldes' suman el 80% de la economía del país, casi dos tercios del territorio, y el 58% de los casi diez millones de bolivianos. El incidente más violento se produjo en la ciudad amazónica de Cobija, en Pando, donde la casa del senador suplente Abraham Cuéllar, acusado por opositores de "venderse" al Gobierno, fue quemada por una multitud enfurecida. También hubo cortes de carreteras en Santa Cruz y choques entre los oficialistas y opositores en Cochabamba. La aprobación unilateral de la Constitución, que tuvo lugar en un cuartel militar para evitar protestas, desencadenó tres días de disturbios en Sucre que dejaron cuatro muertos y 400 heridos.
El presidente del comité cívico de Santa Cruz, el empresario Branco Marinkovic, junto al prefecto, Rubén Costas y el alcalde de esa ciudad, Percy Fernández, lanzaron la nueva convocatoria a hacer efectivas las nuevas medidas de presión. La propuesta de huelga de hambre fue secundada por el prefecto de Beni, Ernesto Suárez, mientras que el portavoz de la gobernación de Cochabamba, Erick Fajardo, dijo que la medida aún debe ser analizada en una reunión de las seis regiones citadas.
Hasta ahora la Asamblea Constituyente ha votado el índice de la Carta Magna por mayoría simple. Quedan dos pasos más: la aprobación de cada artículo y la revisión del texto. La Constitución debe estar lista para el 14 de diciembre, cuando vence el mandato de la Asamblea, y luego será sometida a un referendo cuya fecha aún no ha sido definida. Morales espera que la Carta Magna sea aprobada aunque los representantes opositores no asistan a las sesiones. Pero sus detractores afirman que ello le quitará legitimidad al documento. Algunos analistas bolivianos creen que no se llegará a cumplir el plazo previsto para tener lista la Constitución, porque -según ellos- las divisiones se han profundizado y el clima político no parece propicio. La nueva Carta Magna otorga a la mayoría indígena más poder político y contempla asuntos como la reforma de la tierra y la nacionalización de los recursos naturales. Asimismo consagra la unidad nacional contra los proyectos autonómicos de departamentos como Santa Cruz y permite la reelección indefinida del presidente.
Los embajadores de los países de la Unión Europea (UE) se reunirán este jueves con Morales, para exhortarle a respetar la legalidad y los principios democráticos, y lamentar los "trágicos acontecimientos" de Sucre, dijeron fuentes diplomáticas.

martes, 20 de noviembre de 2007

Pakistán dividido: ¿Dictadura ProUSA?

El general golpista Pervez Musharraf, ha anunciado que quiere que las elecciones generales de Pakistán se celebren el 8 de enero, pero pese a la presión de Estados Unidos, no ha dicho si revocará de antemano el estado de excepción.
"Si Dios quiere, las elecciones generales en el país se celebrarían el 8 de enero", dijo la agencia oficial de Pakistán citando a Musharraf. La información señaló que había recomendado la fecha a la Comisión Electoral.
El subsecretario de Estado de EEUU, John Negroponte, advirtió a Musharraf de que la credibilidad de las elecciones sufriría si no se levantaba el estado de emergencia anunciado el 3 de noviembre.
Negroponte, que abandonó Pakistán este domingo, tuvo cuidado en no minar al general Musharraf, un aliado crucial en la lucha contra Al Qaeda y los talibanes, aunque continuó con la posición de Washington de que deberían levantarse las restricciones a la prensa.
Las autoridades de Pakistán liberaron a más de 3.000 personas que fueron detenidas bajo el estado de emergencia declarado por el presidente Pervez Musharraf. El anuncio fue hecho por el ministerio del Interior. Su portavoz, Javeed Cheem, añadió que entre las personas que fueron puestas en libertad se incluyen muchos activistas políticos y abogados.
Previamente, el presidente de la Comisión Electoral de Pakistán, Mohamed Farooq, confirmó que el 8 de enero del próximo año se llevarán a cabo elecciones parlamentarias en el país. Mientras tanto, altos dirigentes del Partido Popular de Pakistán (PPP), que lidera la ex primera ministra Benazir Bhutto, están reunidos para decidir si boicotean los comicios.
Los opositores al gobierno señalan que, con la constitución suspendida, muchos activistas detenidos y los canales de televisión independientes fuera del aire las elecciones simplemente no tendrían credibilidad.
Al respecto, Farooq dijo que la comisión electoral terminó todos los pasos necesarios para conducir las elecciones "de manera libre, transparente e imparcial". Agregó que se permitirá que observadores internacionales supervisen los comicios. De acuerdo al cronograma anunciado, las nominaciones se aceptarán desde el 21 de noviembre al 26 de noviembre. Se prevé que la lista final de candidatos será publicada el 16 de diciembre.
Según indican algunas fuentes, el presidente Musharraf tiene ante sí otras fechas pendientes. Si el mandatario mantiene en vigencia el estado de emergencia, Pakistán será expulsada de la Mancomunidad Británica de Naciones. Se espera que la Corte Suprema de Justicia del país, que ha perdido a los jueces que se han enfrentado al gobierno, deje de lado las objeciones legales a la reelección de Musharraf como presidente.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

XVII Cumbre Iberoamericana: Pugnas y avances

Las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y de Gobierno son las reuniones anuales de los Jefes de Estado y Gobierno de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, las cuales se iniciaron en 1991. En el 2004, también se sumó Andorra. Sus objetivos son promover la cooperación y el desarrollo entre los países Iberoamericanos. Según la Declaración Final de la VI Cumbre se propone crear un Comité de Alto Nivel para proponer un cronograma de trabajo y promover estudios sobre la constitución de la Comunidad Latinoamericana de Naciones y su vinculación con la Comunidad Iberoamericana (CIN).
La XVII Cumbre Iberoamericana se reunió en Santiago de Chile, desde el viernes de la semana pasada, donde estuvieron una veintena de Jefes de Estado y de Gobierno que debatieron sobre cohesión social. Santiago fue el escenario de múltiples reuniones bilaterales, algunas tan esperadas como la de la presidenta Michelle Bachelet con Cristina Fernández, la mandataria electa de Argentina.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, mantuvo la incertidumbre sobre su presencia, casi hasta el último momento, después de rumores y versiones contradictorias, confirmó personalmente desde Caracas que "amanecerá en Santiago de Chile".
En Santiago de Chile también se encontró la presidenta electa de Argentina, Cristina Fernández, y el presidente electo de Guatemala, Alvaro Colom, que aprovecharon la ocasión que les brindo esta cumbre de reunirse con todos los presidentes de Iberoamérica para iniciar contactos con algunos mandatarios.
El presidente brasileño Luís Ignacio Lula da Silva y su colega de Bolivia, Evo Morales, se reunieron el sábado pasado en momentos en que a Brasil le urge comprar más gas a Bolivia y La Paz necesita que la brasileña Petrobras reanude inversiones para la exploración de gas y petróleo. Petrobras fue una de las compañías afectadas por la nacionalización de hidrocarburos decretada por Morales.
El presidente boliviano se reunió con Bachelet y conversaron sobre la mediterraneidad boliviana y de la aspiración de esa nación de volver al mar a través de un corredor por territorio chileno.
Los presidentes de México, Felipe Calderón, y de República Dominicana, Leonel Fernández, suspendieron su asistencia a la cumbre por causa de las inundaciones en sus países derivadas del huracán Noel.
La XVII Cumbre Iberoamericana fue clausurada con la firma de varios acuerdos de contenido social y una demostración de los distintos enfoques, actitudes políticas y sensibilidades que enfrentan a algunos de sus dirigentes. La presidenta chilena y anfitriona, Michelle Bachelet, valoró como "histórica" la reunión, "porque la Declaración de Santiago ha innovado en bastantes cuestiones sustantivas" de marcado carácter social, y está acompañada de un Plan de Acción con pasos concretos para facilitar su implementación. La mandataria se esforzó, durante la conferencia de prensa final y ante las reiteradas preguntas de los periodistas, por restar trascendencia y desligar de los resultados de la cumbre el choque verbal protagonizado en la sesión de clausura por los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Nicaragua, Daniel Ortega, con la delegación española, que provocó que el rey Juan Carlos abandonara la sesión. Bachelet defendió que en América Latina "hay diversidad en la manera de enfrentar muchas cosas" y "tenemos que respetar nuestra diversidad y manifestarla con respeto" y "no hay que dramatizar".