lunes, 1 de octubre de 2007

Myanmar y los monjes budistas

Las protestas -por el alza de los combustibles- de los miles de monjes budistas de Myanmar (ex Birmania) se convirtieron en una gran manifestación contra la brutalmente dictadura militar.
Cientos de monjes, la mayoría jóvenes, marcharon en las calles de Rangún, ataviados de túnica naranja, en un acto desafiante que ha sacudido a este país de mayoría budista. Lo hicieron a través de las pesadas lluvias que inundaron la ciudad, traídas por el duro monzón. La marcha concluyó en la famosa pagoda Shwedagon. Allí pronunciaron una breve plegaria y cientos de personas formaron una cadena humana, en un esfuerzo simbólico por protegerse de la dictadura. "Los monjes que encabezaban la marcha llevaban tres banderas budistas, y los que la cerraban cargaban otras tres", informó The Irrawaddy, una revista publicada por periodistas birmanos en el exilio en Tailandia.
El mes pasado, numerosos monjes se negaron a aceptar alimentos de militares y colaboradores de la dictadura en sus rondas de cada mañana, cuando recorren las calles con un plato vacío. En el centro del país, apenas medio centenar de los 350 monjes invitados participaron en una ceremonia militar organizada por las fuerzas armadas. Militares habían atacado a principios de septiembre a unos 300 monjes que marchaban en la central ciudad de Pakokku para protestar contra el aumento de los combustibles. A semana siguiente a parece el acta de una asamblea del clero birmano contra la represión. "Los violentos, perversos, crueles, inmisericordiosos e impiadosos reyes --los grandes ladrones que viven de robar los tesoros nacionales-- mataron a un monje en Pakokku, y también arrestaron a reverendos clérigos atándolos con sogas", asegura el documento. "Los golpearon y torturaron, abusaron verbalmente de ellos y los amenazaron", indica la declaración, entregada luego a los medios de comunicación internacionales por la no gubernamental Comisión Asiática de Derechos Humanos, con sede en Bangkok.
El académico birmano Win Min, de la tailandesa Universidad de Chiang Mai, evaluó que "la junta se ha visto forzada a ponerse a la defensiva, pues los monjes presentan sus protestas como un boicot religioso". "Los monjes desafian a la junta en asuntos en los que tienen autoridad moral. Y ahora se han convertido en los líderes del movimiento opositor", añadió Win Min. El público birmano aplaude a los jóvenes monjes como los héroes del momento, explicó. "Arriesgan sus vidas en beneficio del pueblo. Se resisten a la junta para salvar a la gente del arresto y la tortura por protestar", dijo el experto. Las manifestaciones han durado todo el mes de septiembre, pese a los duros métodos de represión empleados por la junta militar estas no se han detenidos sino que se han radicalizado. Doscientos ex líderes estudiantiles y personas sin antecedentes políticos que salieron a las calles para protestar están arrestados y han sido sometidos a "tortura mental y física extrema", según activistas de derechos humanos.
El clero budista desempeñó en tiempos antiguos un papel central como asesor y guía de la política nacional en las cortes reales. Cuando Myanmar pasó a ser colonia británica (llamada Birmania), los monjes estuvieron a la vanguardia del movimiento contra el imperialismo occidental. Los monjes jugaron un papel fundamental en el levantamiento a favor de la democracia de 1988, brutalmente aplastado por los militares. Muchos de ellos fueron asesinados a tiros, y aún hay 90 encarcelados desde entonces. El clero budista también fue víctima de otra brutal ofensiva en agosto de 1990, cuando protestaban por la negativa de la junta a reconocer los resultados de las elecciones parlamentarias realizadas unos meses antes.
Más de 85 por ciento de los 47,3 millones de habitantes de Myanmar son budistas y, la subsistencia de monjes, monasterios y templos depende de la ayuda y las donaciones de la población. La ayuda incluye su alimentación. La gente les da comida cuando cada mañana ellos recorren las comunidades con sus platos vacíos. En Myanmar se practica el budismo theravada, al igual que en Camboya, Sri Lanka y Tailandia, entre otros países. La otra gran doctrina es la mahayana, predominante en Tibet y gran parte de Asia nororiental.
Estados Unidos y la Unión Europea exigen sanciones para el gobierno birmano, pero China se opone a ello. Ya que la política de China es contra los monjes budistas, los cuales piden la independencia del Tibet que pertenece a China.

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